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Desabastecimiento de Metilfenidato: Guía Práctica para Familias y Profesionales

  En los últimos meses, el desabastecimiento de metilfenidato ha generado mucha incertidumbre entre familias, médicos y profesores. Sabemos lo complicado que puede ser manejar esta situación, por eso he preparado una guía práctica gratuita diseñada para ayudarte. En esta guía encontrarás: ✔️ Opciones farmacológicas y cómo elegir el tratamiento adecuado. ✔️ Pautas específicas para médicos, psicólogos, familiares y profesores. ✔️ Alternativas no farmacológicas como el neurofeedback. ✔️ Consejos útiles sobre rutinas y manejo diario. 📥 Descárgala ahora y compártela con quienes la necesiten: GUÍA METILFENIDATO 💡 ¿Sabías que en mi blog y en mi libro “Los niños también se deprimen” encontrarás más información sobre el TDAH, diagnóstico y tratamiento? No dudes en explorar más recursos. Si tienes dudas o quieres compartir tu experiencia, escríbeme en @nuria.nunez_psiquiatra. Os adjunto también las recomendaciones de la AEMPS más específicas para médicos.

Las emociones son como nuestros sensores: aprende a escucharlas

En la era actual, donde prestamos más atención que nunca a la salud mental y lo emocional, parece que también vivimos con más miedo a sentir. Nos preocupan especialmente esas emociones que nos abruman, ya sea en nosotros mismos o en nuestros hijos. Pero, ¿qué pasaría si en lugar de temerlas, las entendiéramos como algo positivo? Las emociones, incluso las negativas, son como los sensores de un coche: están ahí para protegernos y guiarnos. ¿Por qué nos cuesta tanto aceptar nuestras emociones? Hoy en día, la sensibilidad emocional parece estar en el centro de muchas conversaciones, pero a menudo nos sentimos incómodos con ella. Esto es especialmente cierto cuando se trata de emociones negativas como el miedo, la tristeza o la ira. Las vemos como algo que debemos evitar o controlar a toda costa. Esta actitud es comprensible, sobre todo cuando nos encontramos abrumados o cuando nuestros hijos pasan por momentos difíciles. Sin embargo, esta necesidad de controlar o reprimir nuestras emociones no es la mejor solución. En realidad, nuestras emociones son herramientas valiosas que nos ayudan a navegar el mundo. Cuando ignoramos nuestras emociones, es como si estuviéramos desconectando los sensores de nuestro coche: perdemos una fuente vital de información. Las emociones son nuestros sensores: ¿Qué nos quieren decir? Para comprender mejor el papel de las emociones, me gusta utilizar una analogía que empleo a menudo en consulta: las emociones son como los sensores de un coche. Los sensores nos avisan si estamos demasiado cerca de otro vehículo, si vamos demasiado rápido o si algo puede salir mal. Lo mismo sucede con nuestras emociones. Cada emoción es un «sensor» que nos está informando de lo que está ocurriendo en nuestro interior o a nuestro alrededor. Por ejemplo, la tristeza puede ser una señal de que necesitamos detenernos y procesar una pérdida. El miedo nos alerta de un posible peligro, y la ira nos indica que nuestros límites han sido cruzados. No podemos ignorar estas emociones, porque al hacerlo, estaríamos dejando de lado señales cruciales para nuestro bienestar emocional. El miedo a las emociones negativas: un obstáculo a superar Es común ver cómo los padres se preocupan cuando sus hijos son muy sensibles o tienen respuestas emocionales intensas. A menudo, esta sensibilidad se percibe como una debilidad o algo que debería «corregirse». Sin embargo, en lugar de verlo como un problema, debemos entender que esa sensibilidad indica que los «sensores» de nuestros hijos están funcionando. Tal vez necesitan ayuda para ajustarlos, pero la respuesta no es desactivarlos. Aceptar nuestras emociones y las de nuestros hijos es el primer paso para gestionarlas adecuadamente. No se trata de inhibir las emociones, sino de aprender a calibrarlas. Esto significa permitir que los sensores emocionales funcionen correctamente, alertándonos cuando es necesario, pero sin reaccionar ante cada pequeño estímulo. La importancia de la mentalización Aquí es donde entra en juego el concepto de mentalización. La mentalización es la capacidad de entender y reflexionar sobre los estados mentales propios y ajenos, es decir, de interpretar y dar sentido a nuestras emociones y pensamientos, así como a los de los demás. Este proceso es clave para poder regular nuestras emociones y relacionarnos de manera saludable con quienes nos rodean. Para poder mentalizar a nuestros hijos, primero debemos aprender a identificar y comprender nuestras propias emociones. Esto es fundamental, porque solo cuando somos capaces de reflexionar sobre lo que sentimos, podemos ayudar a nuestros hijos a hacer lo mismo. Al enseñarles a identificar y comprender sus emociones, también les estamos dando las herramientas para que puedan mentalizar a otras personas: amigos, hermanos, padres e incluso adultos en sus vidas. Mentalizar no solo implica entender lo que uno siente, sino también poder ponerse en el lugar de los demás y comprender lo que ellos podrían estar sintiendo. Este es un paso esencial en el desarrollo de la empatía y las habilidades sociales. El papel de la crianza en la regulación emocional y la mentalización Cuando nacemos, nuestros sensores emocionales están hiperactivados. Los bebés reaccionan a prácticamente cualquier estímulo porque todo es nuevo para ellos. A lo largo de la infancia, el papel de los padres es fundamental para enseñar a sus hijos a «calibrar» estos sensores emocionales. Con el tiempo, los niños aprenden a reconocer qué situaciones realmente requieren una reacción emocional fuerte y cuáles no. Este proceso es crucial para el desarrollo de una regulación emocional saludable. Del mismo modo, los padres desempeñan un papel importante en la enseñanza de la mentalización. Al mostrarles a los niños cómo identificar sus emociones y reflexionar sobre ellas, les estamos ayudando a desarrollar la capacidad de hacer lo mismo con los demás. Esto es especialmente importante cuando se trata de emociones complejas o negativas, como la tristeza, el enojo o el miedo. Ayudar a nuestros hijos a manejar sus emociones no significa enseñarles a reprimirlas, sino guiarlos para que entiendan qué les están diciendo. Escuchar, aceptar y mentalizar: Claves para el bienestar emocional Entonces, ¿qué podemos hacer para ayudar a nuestros hijos y a nosotros mismos a gestionar mejor nuestras emociones? El primer paso es escuchar lo que las emociones nos están diciendo. Aceptar que están ahí por una razón y tratar de interpretar su mensaje. Una vez que comprendamos lo que nos están señalando, podemos ajustar nuestra respuesta para asegurarnos de que nuestras emociones nos guíen, en lugar de controlarnos. La mentalización es esencial para este proceso. Si logramos mentalizar nuestras emociones, podremos enseñar a nuestros hijos a hacer lo mismo. Así, no solo estaremos ayudando a que comprendan sus propios estados mentales, sino también a que desarrollen una mayor empatía y habilidades sociales en sus relaciones con los demás. Conclusión En lugar de temer nuestras emociones o las de nuestros hijos, es hora de empezar a verlas como lo que realmente son: nuestros sensores internos. Nos alertan, nos guían y nos ayudan a navegar por la vida. Si aprendemos a escucharlas y a calibrarlas correctamente, y fomentamos la mentalización, seremos capaces de manejarlas mejor y vivir con mayor… Seguir leyendo Las emociones son como nuestros sensores: aprende a escucharlas

Qué ve una psiquiatra infantil en la película «Inside Out 2»

ALEGRÍA Y TRISTEZA VISITAN LOS SISTEMAS DE CREENCIAS

La película «Inside Out 2» es una obra maestra que no solo entretiene, sino que ofrece una profunda metáfora sobre el desarrollo emocional y psicológico en la adolescencia. Desde la perspectiva de una psiquiatra infantil, esta película proporciona valiosas lecciones sobre el apego seguro, el desarrollo de creencias, la configuración de la personalidad y la importancia de reconocer nuestras partes internas. El Apego Seguro y el Desarrollo de Creencias En la primera película, «Inside Out», conocimos a las cinco emociones principales: Alegría, Asco, Miedo, Ira y Tristeza. Cada una de estas emociones tiene un rol crucial en la vida de Riley, la protagonista, ayudándola a navegar por los desafíos cotidianos. Al final de esta película, Riley es una niña feliz, con un apego seguro, gracias a la presencia consistente y amorosa de sus padres. En «Inside Out 2», la historia avanza con Riley entrando en la adolescencia. Las emociones de Riley siguen desempeñando papeles cruciales, pero ahora se enfrentan a desafíos más complejos. Las nuevas experiencias y relaciones de Riley empiezan a formar creencias más profundas sobre sí misma y el mundo que la rodea. Estas creencias fundamentales, como «Soy capaz» y «Soy una buena persona», son esenciales para su desarrollo emocional. La Coordinación de Emociones en la Adolescencia Una escena significativa en «Inside Out 2» muestra a Riley en un partido de hockey. Aquí, vemos cómo sus emociones trabajan juntas: la alegría la motiva, el asco le recuerda ponerse el protector bucal, el miedo la protege de caídas, la ira le da energía para jugar agresivamente, y la tristeza le avisa cuando comete errores. Esta coordinación muestra cómo las emociones pueden funcionar en armonía para ayudar a Riley a enfrentar situaciones desafiantes. Aparición de Nuevas Emociones y Cambios en el Cerebro A medida que Riley crece, su cerebro también evoluciona. La película introduce nuevas islas y funciones cerebrales, simbolizando los cambios en sus creencias y su autoimagen. Sin embargo, esta armonía se ve perturbada con la llegada de nuevas emociones: Ansiedad, Aburrimiento, Vergüenza y Envidia. Estas emociones se irrumpen en el panel de control de Riley, tratando de reconfigurar su personalidad desde cero. Riley comienza a experimentar la presión de ser aceptada por sus amigas y de destacarse en el hockey, lo que lleva a la ansiedad a tomar el control. Esta emoción negativa instala creencias como «Solo seré aceptada si soy la mejor en hockey» y «Solo tendré amigas si soy guay». Estas nuevas creencias afectan negativamente su autoestima y su bienestar emocional. Luchando con la Ansiedad y Aprendiendo a Aceptar Nuevas Emociones La película muestra cómo las emociones nucleares de Riley intentan recuperar el control mientras la ansiedad causa estragos. En una escena de Imaginalandia, vemos una sala de dibujantes que proyectan escenarios catastróficos, todos dirigidos por la ansiedad. Esta representación es una metáfora de cómo nuestra mente puede imaginar miles de escenarios, la mayoría de los cuales nunca ocurrirán, especialmente cuando estamos ansiosos. Alegría, en su intento por ayudar, aprende una lección crucial: no se pueden controlar todas las situaciones y que todas las emociones, incluso las desagradables, son necesarias. Tapar pensamientos o emociones incómodas no es una buena estrategia a largo plazo. Reconociendo la Complejidad de la Personalidad con IFS La película también refleja conceptos de la Terapia de Sistemas Internos (IFS). Según la IFS, todos tenemos diferentes partes internas que interactúan entre sí. Riley aprende que puede ser una buena persona, pero también competitiva, egoísta y autoexigente. Aceptar todas estas partes la hace más resiliente. La Necesidad de Nuevas Emociones La conclusión de «Inside Out 2» es que necesitamos estas nuevas emociones para sobrevivir y adaptarnos a nuevas situaciones. Aceptar y reconocer todas nuestras emociones es clave para una personalidad equilibrada. Así como Riley, todos necesitamos integrar nuestras emociones y creencias para enfrentarnos a los desafíos de la vida de manera saludable y efectiva. Conclusión «Inside Out 2» es más que una película para niños; es una guía visual para entender el complejo mundo emocional de los adolescentes. A través de las experiencias de Riley, podemos ver la importancia de un apego seguro, el desarrollo de creencias saludables y la aceptación de todas nuestras partes internas. Esta película es una herramienta invaluable para padres, educadores y profesionales de la salud mental que buscan comprender mejor las emociones y el desarrollo psicológico de los jóvenes.

Estrategias Efectivas para Ayudar a Alumnos con TDA en el Aula

Profesora revisa deberes de una alumna con TDA

En el ámbito de la educación, es crucial comprender y aplicar estrategias que faciliten el aprendizaje y la integración de todos los estudiantes, especialmente aquellos con Trastorno por Déficit de Atención (TDA). Los niños con TDA suelen enfrentar desafíos únicos en el aula, y es responsabilidad de los educadores y profesionales de la salud mental proporcionar las herramientas y técnicas necesarias para ayudarlos a tener éxito. En este artículo, comparto algunas estrategias prácticas que pueden ser implementadas para apoyar a estos alumnos, con el objetivo de mejorar su concentración, motivación y autoestima. ¿Qué es el TDA? El TDA  es un trastorno neurobiológico que afecta la capacidad de un niño para mantener la atención, controlar impulsos y regular su comportamiento. Es importante recordar que los comportamientos asociados con el TDA no son intencionados; los niños con este trastorno a menudo se esfuerzan mucho más que sus compañeros para cumplir con las expectativas académicas y sociales. Por esta razón, es esencial crear un ambiente inclusivo y comprensivo en el aula. Estrategias para Facilitar su Aprendizaje Utilizar Elementos Visuales en el Aula Los elementos visuales pueden ser una herramienta poderosa para ayudar a los alumnos con TDA a mantenerse organizados y enfocados. Carteles con instrucciones claras, recordatorios visuales y diagramas pueden servir como guías constantes. Estos recursos no solo facilitan la comprensión de las tareas, sino que también ayudan a los estudiantes a recordar las expectativas y los pasos a seguir. Proponer Actividades que Impliquen Movimiento Los niños con TDA a menudo tienen una gran necesidad de movimiento. Proponer actividades que impliquen moverse por el aula, como repartir folios o llevar mensajes a otros profesores, puede ayudar a canalizar su energía de manera productiva. Estas actividades también pueden romper la monotonía de estar sentados y proporcionar un descanso mental necesario. Estar Pendientes de su Atención Es fundamental ubicar a los alumnos con TDA en las primeras filas del aula para reducir distracciones. Además, los profesores deben hacer un esfuerzo consciente para mantener su atención a través de preguntas directas y contacto visual frecuente. Mantener una interacción constante puede ayudar a los estudiantes a sentirse involucrados y apoyados. Revisar las Agendas Regularmente Los niños con TDA pueden tener dificultades para recordar tareas y fechas importantes. Revisar sus agendas diariamente puede asegurarse de que llevan apuntadas todas las asignaciones y exámenes. Este hábito no solo ayuda a mantener a los alumnos organizados, sino que también les enseña habilidades de planificación y gestión del tiempo. Supervisar de Cerca Durante los Exámenes Durante los exámenes, es crucial que los profesores supervisen de cerca a los alumnos con TDA para asegurarse de que hayan comprendido y respondido a todas las preguntas. La supervisión adicional puede reducir la ansiedad y aumentar la confianza de los estudiantes, asegurando que demuestren su verdadero potencial académico. Muchos profesores ya aplican estas estrategias de forma autónoma, reconociendo la importancia de adaptar sus métodos de enseñanza para apoyar a todos los alumnos. Sin embargo, otros pueden enfrentar dificultades para aceptar o implementar estos cambios, ya sea por falta de conocimiento o por resistencia al cambio. Es esencial proporcionar a los educadores las herramientas y el apoyo necesarios para que puedan ayudar eficazmente a los alumnos con TDA. Estas estrategias no solo facilitan la integración de los niños con TDA en el aula, sino que también contribuyen a mantener su motivación por el estudio y a preservar su autoestima. Un ambiente inclusivo y comprensivo puede marcar una gran diferencia en la vida de estos estudiantes, ayudándolos a alcanzar su máximo potencial. ¡Cuéntame! Invitamos a todos los profesores y educadores a compartir sus experiencias y estrategias en los comentarios. ¿Qué métodos han encontrado útiles en sus aulas? ¿Cómo han adaptado sus enseñanzas para apoyar a los alumnos con TDA? Juntos, podemos crear una comunidad de aprendizaje y apoyo, donde cada estudiante tenga la oportunidad de brillar. Conclusión Implementar estrategias efectivas para ayudar a los alumnos con TDA en el aula es una responsabilidad compartida por todos los profesionales de la educación y la salud mental. Al comprender y aplicar estos métodos, podemos crear un entorno educativo inclusivo que fomente el éxito académico y el bienestar emocional de todos los estudiantes. Comparte tus experiencias y contribuye a esta misión de apoyo y comprensión.

¿Por qué la familia no es un sistema democrático?

En el post anterior hablábamos de que una familia tiene que adaptarse para poder hacer frente a las crisis y poder así traspasar a la siguiente etapa. Tras ese periodo de crisis, la familia se reconfigura para lograr un nuevo equilibro que le permite afrontar los nuevos retos de la siguiente etapa. Pero, hay cierta estructura, unos andamios que deben permanecer fijos, y estos son los SUBSISTEMAS FAMILIARES. ¿Y estos cuáles son?   El sistema conyugal es el que forma la pareja desde antes de ser padres. Está basado en la complementariedad y la acomodación de la pareja, cada uno cede parte de su individualidad para lograr un sentido de pertenencia al subsistema. Este sistema debe ser una fuente de apoyo y consuelo frente al estrés externo o de los propios hijos una vez llegan. El sistema parental se crea en el momento que nace el primer hijo, y es una evolución del sistema conyugal, donde se deben combinar las nuevas tareas de crianza sin renunciar al apoyo entre ellos. Este subsistema debe adaptarse a los nuevos retos y crisis que debe transitar la familia, pero sin romperse ( aunque haya un divorcio) y manteniendo su posición jerárquica superior. El subsistema fraternal es el primer laboratorio de socialización de los niños. De sus hermanos aprenden a convivir, a negociar, a cooperar, a compartir, a aliarse, a reconciliarse… Todo esto será significativo en cómo se relacionan con sus iguales fuera del ámbito familiar. Cada subsistema es independiente, y los miembros no deben ocupar el lugar de los padres y viceversa. Para ello en cada familia se crean reglas y se dibujan unos límites que deben ser claros pero no excesivamente rígidos. LA JERARQUÍA ES FUNDAMENTAL Hay personas a las que esta palabra le da urticaria. Pero es que la jerarquía es fundamental para que el sistema familiar funcione. En el momento en el que el padre adopta un rol de hijo, o un hijo el rol de padre, empiezan a aparecer problemas. Un hijo de 10 años no puede decidir si va al colegio, o si se tiene que duchar, o a dónde se van de vacaciones, o si se compran verduras o galletas. Esto es una decisión de los padres, y si le damos a los hijos potestad de tomar estas decisiones, les estamos dando una responsabilidad para la que no están preparados. No debemos confundir jerarquía con autoritarismo, ya que la jerarquía permite el diálogo y la negociación, pero la decisión final siempre será de los padres. Tampoco está reñido con fomentar su autonomía y su capacidad de decisión, pero cuanto más pequeños sean, más deberemos nosotros acotar las decisiones y respuestas posibles. Cuando son niños pequeños ¿quieres galletas de dinosaurio o de tostarrica? ¿Hoy quieres brócoli o berenjenas? ¿Vamos hoy a la playa o la piscina? Cuando son adolescentes: Toca organizar el viaje del verano. El año pasado tocó playa. ¿Dónde os apetece este año? Genial, papá y yo lo hablamos y ya os contaremos la decisión. El año que viene pasas a bachillerato, tenemos que decidir si sigues en el cole o pasas al instituto. ¿Tú que prefieres? Las opciones más cerradas o abiertas irán en función de la edad y madurez de los hijos. Pero recordemos, la decisión final será de los padres, a no ser que consideremos que deben tomarla ellos por algún motivo concreto. A veces les tocará a ellos tomar la decisión y esto será más frecuente cuanto más mayores se hacen: ¿ciencias o letras? ¿módulo o bachillerato? ¿estudiar en casa o fuera?   Si le damos a los hijos la capacidad de tomar decisiones para las que no están preparados pueden pasar 2 cosas: Que se convierta en un hijo tirano, donde considere que su opinión y decisiones están por encima de los padres. Que sea un hijo PARENTALIZADO, que sea él o ella quien cuide de sus padres. Lo que suele pasar en familias donde los padres son inmaduros o están enfermos. Y en ambas opciones no les estamos permitiendo desarrollarse en su rol como hijo. ¿Te habías planteado alguna vez la función de esta jerarquización familiar? Charlemos en el post de instagram!  

La clave para ayudar en la regulación emocional de nuestros hijos: LA VENTANA DE TOLERANCIA

¿Sabes qué es la ventana de tolerancia y cómo entenderla nos ayuda a empatizar con nuestro hijos? LA VENTANA DE TOLERANCIA  ES LA CLAVE PARA ENTENDER LA REGULACIÓN EMOCIONAL Cuando abro una cajita de preguntas es súper frecuente que me encuentre varias relacionadas con la regulación emocional, cómo hacer que nuestro hijo nos entienda en plena rabieta, o cuando el adolescente está subiéndose por las paredes y no nos escucha. Como siempre, antes de daros la solución, vamos a explicar las bases de por qué pasa esto y una vez lo entendamos seguro que podemos ser más empáticos con nuestros hijos y mantener así la armonía familiar. Para entender las relación entre emociones y razonamiento, hay que conocer que de estos en el cerebro se encargan áreas diferentes ( esto no es tan simple, pero nos ayuda a comprender la parte fundamental) EMOCIONES: AMÍGDALA RAZÓN: CORTEZA PREFRONTAL Cuando la emoción es muy fuerte, se produce lo que llamamos un “secuestro amigdalar”, es decir, la amigdala toma el control y no permite a la corteza prefrontal actuar y tomar decisiones desde la razón. Bien, una vez explicado esto, vamos a otro concepto, que acuñó el psiquiatra Daniel Siegel y que representa de forma muy gráfica ese equilibrio entre amígdala y córtex prefrontal en nuestro funcionamiento en el día a día.   En nuestro día a día, los adultos funcionamos dentro de una ventana de tolerancia X, cada uno la suya. Yo dentro de mi ventana de tolerancia puedo acudir a trabajar y pasar consulta aunque esté preocupada porque la niña tiene tos, o habiendo dormido poco, o pendiente de que tengo que contestar 27 e-mails o habiendo tenido un susto conduciendo la moto. Pero, si llevo una temporada horrible sin dormir, estoY esperando el resultado de una analítica que me tiene mosqueada, la chica que me ayuda en casa no ha podido venir y encima se me ha roto la lavadora… es posible que esté irritable, ansiosa, obsesiva, que salte por cualquier cosa, y que empiece a tomar malas decisiones fruto de la emoción, ya que mi amígdala toma el control y no deja a mi corteza prefrontal trabajar. Esto es el fruto de estar por encima de mi ventana de tolerancia, es decir, HIPERACTIVADA También puede pasar lo contrario, que reciba una mala noticia inesperada, o un susto enorme por un accidente de tráfico… y me bloquee, en una respuesta primitiva por el miedo. En ese caso saldré de mi ventana de tolerancia HIPOACTIVÁNDOME, quedándome inmóvil, sin energía, sin poder comprender nada de lo que me dicen o lo que esté leyendo o estudiando… ¿Por qué os cuento todo este contexto? Siegel llamó ventana de tolerancia a la «zona de excitación óptima donde las personas somos hábiles en el manejo de emociones, incluso cuando estamos tristes y enfadados” Es decir, para poder funcionar en un equilibro entre emociones y razón o entre amígdala y córtex prefrontal, debemos estar dentro de nuestra ventana de tolerancia. En los niños, esa ventana es muy estrecha y enseguida pasan a un estado de hiperactivación que les hace inmune a nuestro razonamiento o a nuestra indicaciones. Si los padres no somos capaces de identificar ese estado, nos enfadaremos y entraremos en una espiral de violencia que sólo hará que la dinámica familiar empeore. Así que lo primero que debemos hacer es ayudarles a volver a su ventana de tolerancia, a través de la regulación emocional. ¿queréis saber cómo ayudarles a volver a su ventana de tolerancia? Os lo cuento en el próximo post!

¡Qué es la neuroplasticidad, cómo afecta a nuestras vidas y cómo podemos mejorarla!

¡Qué es la neuroplasticidad, cómo afecta a nuestras vidas y cómo podemos mejorarla! ¡Últimamente parece que sólo hago post hablando de neuroplasticidad! Y es que es un concepto que me parece apasionante y que si lo entendemos bien, nos ayuda a comprender y enlazar otro montón de conceptos súper importantes en nuestras vidas como: apego seguro, neurodesarrollo, aprendizaje, por qué funcionan los psicofármacos, la psicoterapia e incluso los fundamentos de la neuromodulación. ¡Así que se me ha ocurrido dejar de soltar minipíldoras en instagram y haceros aquí un resumen! ¿Quieres saber qué es, para qué sirve y cómo mejorar la neuroplasticidad? Lo primero que debemos tener claro es que el cerebro es un órgano compuesto mayoritariamente por neuronas, unas células que tienen un cuerpo o SOMA, una cola o AXÓN y unas espinas o DENDRITAS. Estas células llevan impulsos nerviosos a lo largo del organismo. Son las encargadas de formar todo el cableado del ser humano que nos hace capaces desde pensar, ver, oír… hasta mover el dedo gordo del pie o sentir dolor cuando nos golpeamos el codo. Y hablando de cableado… si os pido que penséis en un cable, seguro que me contáis que es un hilo largo de cobre y que está recubierto por un plástico. Sin ese plástico la electricidad no podría ir tan rápido y además nos daría un chispazo en cuanto nos acercáramos. Pues lo mismo pasa con las neuronas, pero ese plástico que rodea al cable, se llama VAINA de MIELINA, una parte básica para que haya una buena conducción nerviosa y una correcta neuroplasticidad. Ahora que ya tenéis unas nociones básicas de neuroanatomía, seguimos por la fisiología ¿Cómo se conectan las neuronas? Las neuronas se conectan entre ellas a través de SINAPSIS que ocurren al final del AXÓN ( El cable largo). En ese espacio SINÁPTICO ocurren maravillas, además de la electricidad, se intercambian neurotransmisores (serotonina, noradrenalina, dopamina…), hay factores de crecimiento, nutrientes, toxinas… (Y es en este espacio donde hacen parte de su efecto los psicofármacos). Todo ello hace que podamos pensar en escribir con el teclado del móvil y lo hagamos en microsegundos, o que caminemos sin caernos, o que aprendamos a hablar un idioma…. ¿veis por donde voy? Cuando nacemos, tenemos un número de neuronas X que viene determinado genéticamente y que funcionan de una manera concreta, esto es lo que define nuestro TEMPERAMENTO y nuestra capacidad de aprendizaje. Peeeero, aquí viene nuestro concepto estrella: ¿Qué es la neuroplasticidad? El cerebro tiene la capacidad para cambiar y adaptarse a lo largo de la vida en respuesta a la experiencia y al entorno. Esta capacidad se conoce como NEUROPLASTICIDAD.   La neuroplasticidad hace que se creen nuevas neuronas, las neuronas creen nuevas conexiones y que estas conexiones puedan recubrirse de mielina. Y todo esta cadena resulta en APRENDIZAJES.   Las neuronas son las células que posibilitan el aprendizaje. ¿Qué podemos aprender? Cuando somos bebés: Aprendemos que si lloramos nos dan de comer, nos consuelan, nos abrazan. Que somos queridos y cuidados. Además aprendemos a gatear, a caminar, a jugar, a hablar… Cuando somos niños: Aprendemos a relacionarnos con otros niños, a leer y escribir, a nadar, a jugar al fútbol, a tocar la guitarra. Cuando somos adolescentes: Aprendemos que somos diferentes a nuestros padres, a movernos en el mundo adulto, a tener un pensamiento crítico… Cuando somos adultos: Podemos aprender idiomas, hacer deporte… Y un claro ejemplo de que existe la neuroplasticidad en adultos, es el de aquellas personas que sufren un ictus y recuperar la movilidad, o los que pierden la sensibilidad en una zona de la piel y con rehabilitación la recuperan… ¡son neuronas regenerándose! ¡Y si hablamos de psiquiatría y psicología, la neuroplasticidad es la clave para que funcionen las psicoterapias, hagan efecto los psicofármacos y podamos utilizar la neuromodulación! ¿Os dais cuenta de lo importante que es este concepto? Sin la neuroplasticidad nos quedaríamos con nuestro paquete básico genético, pero con ella podemos moldear muchísimo lo que queremos ser, y todavía mejor, podemos moldear y ayudar a ser mejores a nuestros hijos.   ¡ENTONCES! ¿Cómo puedo mejorar la neuroplasticidad de mis hijos? Como ya hemos dicho, la traducción de todo esto son los aprendizajes, y para eso tenemos que ENSEÑARLES. 1. CUIDADOS EFICACES: Tanto a nivel físico como emocional. Las primeras experiencias del bebé son sensoriales : abrazos, canciones, miradas, alimento… todo esto proporcionado por las figuras de apego les enseñarán: Que el mundo es un lugar seguro Que son importantes Que son dignos de ser queridos. 2. ESTIMULACIÓN ADECUADA: Tanto intelectual como lúdica. Juego, pintura, lectura, arte, deportes, actividades en la naturaleza… que le enseñaran: Que son CAPACES de aprender cosas nuevas Que pueden disfrutar explorando y aprendiendo Que pueden resolver problemas por sí mismos. 3. RUTINAS Y ESTRUCTURAS: Para que el cerebro del niño pueda aprender tiene que saber predecir lo que va a pasar y que además la respuesta que obtiene y espera sea siempre la misma, es decir, que sea consistente. Y con esto aprenden: Que están en un ambiente seguro y estable Como no se tienen que preocupar por su seguridad, están abiertos a nuevos aprendizajes y viviendas. 4. NUTRICIÓN Y DESCANSO. Una buena alimentación y descanso son esenciales para que todas las conexiones creadas durante el día se consoliden y esos aprendizajes sean permanentes. Espero que con estas nociones hayas podido comprender este concepto que conecta tan bien lo que sucede a nivel celular y anatómico con la importancia de los cuidados básicos de nuestros hijos y con nuestra capacidad de seguir mejorando y aprendiendo como adultos.