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Wrapped Formativo 2024: Cursos y Libros Clave para Crecer

Todo el mundo hablando de su música más escuchada en Spotify Wrapped, y yo temblando porque ‘El gallo Bartolito’ 🐓 podía ser mi canción del año (¡libré, yuju!). Inspirada por el famoso Wrapped, decidí hacer mi propio Wrapped Formativo 2024. En este artículo, quiero compartir cómo he afrontado la formación siendo autónoma, mamá de una peque de 15 meses, y los libros y cursos que han marcado mi desarrollo profesional este año. ¡Espero que encuentres inspiración para tu propio crecimiento profesional y personal! Mi enfoque sobre la formación: retos y aprendizajes en el Wrapped Formativo 2024 Formarme siempre ha sido una parte esencial de mi vida profesional. Creo firmemente que aprender es crecer, pero hacerlo como autónoma y madre requiere equilibrismo puro. Este año, la mayoría de mis formaciones han sido online, algo que tiene sus ventajas (como no tener que desplazarme), pero también sus inconvenientes: ¿cuántas veces he intentado completar un curso entre siestas, llamadas y trabajo? Spoiler: muchas. Por ejemplo, el curso de Recursos Parentales y EMDR, que duraba solo 4 horas, ¡me llevó un mes completarlo! ¿Por qué? Porque las formaciones en diferido, aunque cómodas, muchas veces las terminas haciendo a trozos, con la cabeza en mil cosas. En cambio, la formación presencial de Trauma Complejo y EMDR con Manuela Spadoni fue un regalo. Poder dedicar dos días a mí misma, fuera de casa, y centrarme 100% en aprender fue una experiencia que me recordó cuánto valoro estos espacios. Así que este año me quedo con dos grandes aprendizajes sobre la formación: 1.Las formaciones online son geniales, pero hay que organizarlas bien para aprovecharlas. 2.Darse el permiso de desconectar para asistir a una formación presencial es algo que quiero hacer más a menudo. Las formaciones que hice este año: 1.Iniciación a IFS (Modelo de Sistemas Internos) •Institución: Acerca de Psicoterapia •Impartido por: Ana Clara Rodrigo. •Lugar: COPPA Zaragoza. •Enfoque: Un curso introductorio que me permitió explorar las “partes internas” y cómo integrarlas en la terapia. 2.Trauma Complejo y EMDR •Institución: Instituto Español de EMDR •Impartido por: Manuela Spadoni. •Enfoque: Abordaje avanzado del trauma complejo desde un enfoque integrador. 3.Recursos Parentales y EMDR •Institución: Asociación Española de EMDR •Impartido por: Cristina Cortéana. •Enfoque: Herramientas específicas para trabajar con familias en el contexto EMDR. 4.Nivel 2 EMDR para Niños y Adolescentes •Institución: Vitaliza •Impartido por: Cristina Cortés. •Enfoque: Técnicas avanzadas adaptadas a menores desde el enfoque EMDR. 5. Segundo curso del máster de Terapia Familiar Sistémica de la EVNTF •Institución: EVNTF •Enfoque: Terapia sistémica. •Reflexión: Este máster completo tiene una duración de 4 años, pero he decidido parar aquí y obtener el título de Experto en Terapias Sistémicas. Me he dado cuenta de que formaciones tan prolongadas y exigentes no son compatibles con mi vida en este momento. Además, los dos siguientes cursos están más enfocados en la práctica como terapeuta familiar, un rol en el que no me veo actualmente. •Mi objetivo principal era adquirir un enfoque sistémico para abordar a mis pacientes, algo que considero imprescindible al trabajar con menores. Y siento que este aprendizaje ya me ha dado las herramientas que buscaba para integrarlo en mi práctica profesional.     Mis lecturas de psicoterapia este año: Este año ha cambiado completamente mi relación con los libros de psicología. Antes me parecían un auténtico tostón: lenguaje enrevesado, poco práctico, y todos diciendo lo mismo. Pero en 2024, no sé si por mi madurez, mi experiencia o por aprender a elegir mejor, he disfrutado como nunca. Aquí os dejo mis impresiones más personales sobre cada libro que he leído: 1.Entender y Evaluar el Apego – Anabel González •Este libro era necesario. Me ha ayudado a unificar conceptos que ya había aprendido en otras formaciones, como las de Jara Acín, y a verlos organizados de manera clara y accesible. Lo recomiendo a cualquier terapeuta que quiera formarse en apego para tener un gran mapa mental. 2.El Cuerpo Lleva la Cuenta – Bessel van der Kolk •Un clásico sobre trauma que ha cambiado mi forma de entender cómo el cuerpo almacena nuestras experiencias. Es uno de esos libros que siempre te recomiendan y que yo procrastinaba porque parecía denso. Y cuando por fin lo leí, pensé: ¿por qué no hice esto antes? Ha sido una experiencia alucinante para integrar conceptos de trauma, regulación emocional y biofeedback. Debería ser obligatorio leerlo durante la residencia. 3.Running on Empty – Jonice Webb •Este libro sobre negligencia emocional resonó profundamente conmigo. Me ayudó a aclarar lo que significa la negligencia emocional, que no es solo “ignorar” a un niño en situaciones extremas, sino algo que puede ocurrir en cualquier familia. Es una obra clave para entender estilos de apego y cómo influyen en las relaciones que exploramos en terapia. 4.Pequeños Prodigios – Joan Lovett •Un enfoque práctico y esperanzador sobre cómo trabajar con niños desde el EMDR. Si el EMDR ya me parece mágico, en niños es simplemente alucinante. Los ejemplos prácticos de Lovett en este libro han reforzado aún más mi pasión por esta técnica. 5.Técnicas de Terapia Familiar – Salvador Minuchin y Fishman •Descubrí a Minuchin durante el máster en la EVNTF, y ha sido un placer leerlo. Esta obra clásica aporta muchísimo a nivel técnico y es una referencia imprescindible en la terapia familiar. 6.Manual de Terapia Familiar Sistémica – EVNTF •No voy a mentir: este libro ha sido más una obligación que otra cosa. No es de mis favoritos, pero sigue siendo útil para tenerlo como consulta técnica. Conclusión: Reflexionar para valorar lo que hacemos Este ejercicio del Wrapped Formativo 2024 no ha sido solo una lista de logros, sino una oportunidad para reflexionar sobre cómo estoy llevando mi formación y mi conciliación. 📩 Si quieres compartir tus logros o necesitas inspiración para tu propio Wrapped, no dudes en escribirme por Instagram. ¡Estoy deseando leerte! Y si quieres seguir aprendiendo sobre salud mental infantil, ¡date un paseo por mi blog!

Desabastecimiento de Metilfenidato: Guía Práctica para Familias y Profesionales

  En los últimos meses, el desabastecimiento de metilfenidato ha generado mucha incertidumbre entre familias, médicos y profesores. Sabemos lo complicado que puede ser manejar esta situación, por eso he preparado una guía práctica gratuita diseñada para ayudarte. En esta guía encontrarás: ✔️ Opciones farmacológicas y cómo elegir el tratamiento adecuado. ✔️ Pautas específicas para médicos, psicólogos, familiares y profesores. ✔️ Alternativas no farmacológicas como el neurofeedback. ✔️ Consejos útiles sobre rutinas y manejo diario. 📥 Descárgala ahora y compártela con quienes la necesiten: GUÍA METILFENIDATO 💡 ¿Sabías que en mi blog y en mi libro “Los niños también se deprimen” encontrarás más información sobre el TDAH, diagnóstico y tratamiento? No dudes en explorar más recursos. Si tienes dudas o quieres compartir tu experiencia, escríbeme en @nuria.nunez_psiquiatra. Os adjunto también las recomendaciones de la AEMPS más específicas para médicos.

Las emociones son como nuestros sensores: aprende a escucharlas

En la era actual, donde prestamos más atención que nunca a la salud mental y lo emocional, parece que también vivimos con más miedo a sentir. Nos preocupan especialmente esas emociones que nos abruman, ya sea en nosotros mismos o en nuestros hijos. Pero, ¿qué pasaría si en lugar de temerlas, las entendiéramos como algo positivo? Las emociones, incluso las negativas, son como los sensores de un coche: están ahí para protegernos y guiarnos. ¿Por qué nos cuesta tanto aceptar nuestras emociones? Hoy en día, la sensibilidad emocional parece estar en el centro de muchas conversaciones, pero a menudo nos sentimos incómodos con ella. Esto es especialmente cierto cuando se trata de emociones negativas como el miedo, la tristeza o la ira. Las vemos como algo que debemos evitar o controlar a toda costa. Esta actitud es comprensible, sobre todo cuando nos encontramos abrumados o cuando nuestros hijos pasan por momentos difíciles. Sin embargo, esta necesidad de controlar o reprimir nuestras emociones no es la mejor solución. En realidad, nuestras emociones son herramientas valiosas que nos ayudan a navegar el mundo. Cuando ignoramos nuestras emociones, es como si estuviéramos desconectando los sensores de nuestro coche: perdemos una fuente vital de información. Las emociones son nuestros sensores: ¿Qué nos quieren decir? Para comprender mejor el papel de las emociones, me gusta utilizar una analogía que empleo a menudo en consulta: las emociones son como los sensores de un coche. Los sensores nos avisan si estamos demasiado cerca de otro vehículo, si vamos demasiado rápido o si algo puede salir mal. Lo mismo sucede con nuestras emociones. Cada emoción es un «sensor» que nos está informando de lo que está ocurriendo en nuestro interior o a nuestro alrededor. Por ejemplo, la tristeza puede ser una señal de que necesitamos detenernos y procesar una pérdida. El miedo nos alerta de un posible peligro, y la ira nos indica que nuestros límites han sido cruzados. No podemos ignorar estas emociones, porque al hacerlo, estaríamos dejando de lado señales cruciales para nuestro bienestar emocional. El miedo a las emociones negativas: un obstáculo a superar Es común ver cómo los padres se preocupan cuando sus hijos son muy sensibles o tienen respuestas emocionales intensas. A menudo, esta sensibilidad se percibe como una debilidad o algo que debería «corregirse». Sin embargo, en lugar de verlo como un problema, debemos entender que esa sensibilidad indica que los «sensores» de nuestros hijos están funcionando. Tal vez necesitan ayuda para ajustarlos, pero la respuesta no es desactivarlos. Aceptar nuestras emociones y las de nuestros hijos es el primer paso para gestionarlas adecuadamente. No se trata de inhibir las emociones, sino de aprender a calibrarlas. Esto significa permitir que los sensores emocionales funcionen correctamente, alertándonos cuando es necesario, pero sin reaccionar ante cada pequeño estímulo. La importancia de la mentalización Aquí es donde entra en juego el concepto de mentalización. La mentalización es la capacidad de entender y reflexionar sobre los estados mentales propios y ajenos, es decir, de interpretar y dar sentido a nuestras emociones y pensamientos, así como a los de los demás. Este proceso es clave para poder regular nuestras emociones y relacionarnos de manera saludable con quienes nos rodean. Para poder mentalizar a nuestros hijos, primero debemos aprender a identificar y comprender nuestras propias emociones. Esto es fundamental, porque solo cuando somos capaces de reflexionar sobre lo que sentimos, podemos ayudar a nuestros hijos a hacer lo mismo. Al enseñarles a identificar y comprender sus emociones, también les estamos dando las herramientas para que puedan mentalizar a otras personas: amigos, hermanos, padres e incluso adultos en sus vidas. Mentalizar no solo implica entender lo que uno siente, sino también poder ponerse en el lugar de los demás y comprender lo que ellos podrían estar sintiendo. Este es un paso esencial en el desarrollo de la empatía y las habilidades sociales. El papel de la crianza en la regulación emocional y la mentalización Cuando nacemos, nuestros sensores emocionales están hiperactivados. Los bebés reaccionan a prácticamente cualquier estímulo porque todo es nuevo para ellos. A lo largo de la infancia, el papel de los padres es fundamental para enseñar a sus hijos a «calibrar» estos sensores emocionales. Con el tiempo, los niños aprenden a reconocer qué situaciones realmente requieren una reacción emocional fuerte y cuáles no. Este proceso es crucial para el desarrollo de una regulación emocional saludable. Del mismo modo, los padres desempeñan un papel importante en la enseñanza de la mentalización. Al mostrarles a los niños cómo identificar sus emociones y reflexionar sobre ellas, les estamos ayudando a desarrollar la capacidad de hacer lo mismo con los demás. Esto es especialmente importante cuando se trata de emociones complejas o negativas, como la tristeza, el enojo o el miedo. Ayudar a nuestros hijos a manejar sus emociones no significa enseñarles a reprimirlas, sino guiarlos para que entiendan qué les están diciendo. Escuchar, aceptar y mentalizar: Claves para el bienestar emocional Entonces, ¿qué podemos hacer para ayudar a nuestros hijos y a nosotros mismos a gestionar mejor nuestras emociones? El primer paso es escuchar lo que las emociones nos están diciendo. Aceptar que están ahí por una razón y tratar de interpretar su mensaje. Una vez que comprendamos lo que nos están señalando, podemos ajustar nuestra respuesta para asegurarnos de que nuestras emociones nos guíen, en lugar de controlarnos. La mentalización es esencial para este proceso. Si logramos mentalizar nuestras emociones, podremos enseñar a nuestros hijos a hacer lo mismo. Así, no solo estaremos ayudando a que comprendan sus propios estados mentales, sino también a que desarrollen una mayor empatía y habilidades sociales en sus relaciones con los demás. Conclusión En lugar de temer nuestras emociones o las de nuestros hijos, es hora de empezar a verlas como lo que realmente son: nuestros sensores internos. Nos alertan, nos guían y nos ayudan a navegar por la vida. Si aprendemos a escucharlas y a calibrarlas correctamente, y fomentamos la mentalización, seremos capaces de manejarlas mejor y vivir con mayor… Seguir leyendo Las emociones son como nuestros sensores: aprende a escucharlas

Comunicación paradójica: cuando criamos desconectados de nuestras emociones

Introducción La crianza desconectada de nuestras emociones puede generar confusión en los niños y afectar su desarrollo emocional. En consulta, es frecuente descubrir que detrás de ciertos problemas emocionales y conductuales en los niños, existen mensajes paradójicos que generan malestar. Hoy quiero hablar sobre cómo estos mensajes contradictorios pueden afectar a nuestros hijos y cómo es esencial conectar con nuestras propias emociones antes de repetir frases hechas. La Comunicación Paradójica y Sus Efectos La comunicación paradójica ocurre cuando lo que decimos no se alinea con lo que realmente hacemos o sentimos. Es habitual que, en consulta, al explorar la historia de un paciente, nos encontremos con relatos como: «Mis padres siempre me decían que lo importante era el esfuerzo». Pero cuando rascamos un poquito, descubrimos que su expresión o actitud cuando sacaba malas notas decían lo contrario. Esta discrepancia entre el mensaje verbal y el no verbal puede generar una profunda confusión cuando somos niños. Los niños aprenden más de lo que ven y sienten que de lo que escuchan. Cuando un padre o madre dice una cosa pero actúa de manera contraria, el niño recibe un mensaje confuso que puede llevarlo a cuestionar su propio valor, a desarrollar ansiedad y a sentirse inseguro respecto a sus capacidades. Estos sentimientos pueden persistir hasta la edad adulta, influyendo en cómo la persona se relaciona consigo misma y con los demás. El Riesgo de Criar «Como Papagayos» En la actualidad, estamos rodeados de información sobre crianza: libros, artículos, redes sociales, charlas, y más. Todos estos recursos ofrecen valiosos consejos sobre cómo hablar con los niños, cómo disciplinarlos de manera positiva y cómo fomentar su autoestima. Sin embargo, existe un peligro en repetir estos mensajes como papagayos, sin realmente sentirlos o integrarlos en nuestra vida diaria, lo que puede resultar en una crianza desconectada. Decir frases como «No te preocupes por lo que piensen los demás» o «Lo importante es participar, no ganar», puede sonar muy bien en teoría, pero si no las sentimos verdaderamente, es probable que transmitamos señales contradictorias. Por ejemplo, si decimos a nuestros hijos que no se preocupen por las opiniones ajenas, pero nos mostramos visiblemente molestos cuando alguien nos critica, estamos enviando un mensaje paradójico que el niño percibe claramente. La Importancia de Conectar con Nuestras Propias Emociones Antes de repetir mensajes que suenan bien, es fundamental que los padres se detengan y reflexionen sobre sus propias emociones y experiencias. ¿Realmente creemos en lo que estamos diciendo? ¿Estamos actuando de acuerdo con nuestras palabras? Si no es así, es probable que estemos creando confusión en nuestros hijos, incluso sin darnos cuenta. Tomarse un momento para revisar nuestras propias creencias y emociones puede marcar una gran diferencia en la manera en que nos comunicamos con nuestros hijos. A veces, es necesario explorar nuestra propia historia personal para entender por qué ciertos mensajes nos resultan difíciles de integrar. Este proceso de autoconocimiento puede ser muy enriquecedor y, en algunos casos, es útil hacerlo con la ayuda de un profesional de la salud mental. Un Enfoque Más Consciente y Coherente Criar desde la consciencia significa ser coherentes entre lo que decimos y lo que hacemos. Es un compromiso con nosotros mismos y con nuestros hijos, para ofrecerles un entorno emocionalmente seguro y claro. Esto no significa que tengamos que ser perfectos, sino que debemos ser auténticos y estar dispuestos a revisar nuestras propias emociones y comportamientos. Por ejemplo, si sentimos que estamos presionando a nuestros hijos para que obtengan buenos resultados académicos, a pesar de decirles que lo importante es el esfuerzo, es un buen momento para reflexionar. ¿Por qué sentimos esta presión? ¿De dónde viene? ¿Cómo podemos alinear mejor nuestras palabras con nuestras verdaderas creencias y valores? Al ser más conscientes de nuestras propias emociones y experiencias, podemos evitar caer en la trampa de los mensajes paradójicos. Esto no solo mejora la comunicación con nuestros hijos, sino que también les da un ejemplo de cómo manejar sus propias emociones y ser fieles a sí mismos. Conclusión La crianza  es un camino lleno de desafíos, pero también de oportunidades para crecer junto a nuestros hijos. Conectar con nuestras propias emociones y ser coherentes en nuestra comunicación es clave para criar hijos emocionalmente sanos y seguros. En lugar de repetir frases hechas, es mejor detenerse, reflexionar y asegurarnos de que nuestras palabras y acciones están alineadas. Si alguna vez te has sentido en conflicto con los mensajes que transmites a tus hijos, te animo a explorar tu propia historia y emociones. Y recuerda, no estás solo en este camino. Buscar el acompañamiento de un profesional de la salud mental puede ser una herramienta valiosa para entenderte mejor y, a su vez, mejorar la relación con tus hijos. Si quieres leer más sobre crianza y salud mental, echa un vistazo a otros artículos de mi blog. https://nurianunezpsiquiatra.com/blog/ Y para estar al día de mis publicaciones en instagram… pincha aquí! https://www.instagram.com/nuria.nunez_psiquiatra/#

Acompañando a los Adolescentes en 8 Cambios Psicológicos

adolescente estudiando

La adolescencia es una etapa crucial en la vida de nuestros hijos, llena de cambios, desafíos y descubrimientos. Como padres, nos enfrentamos al reto de acompañarlos en este camino hacia la adultez. En este artículo, exploraremos los ocho cambios psicológicos que, según Marcelli y Braconnier, son esenciales para atravesar la adolescencia con éxito, y cómo podemos apoyar a nuestros hijos en cada uno de estos procesos. 1. Interés Exagerado por la Imagen Uno de los primeros cambios que observamos en los adolescentes es una creciente preocupación por su apariencia física. En la era de las redes sociales, la comparación se ha vuelto universal, lo que puede generar una gran presión. Es crucial hablar con ellos sobre cómo lo que se muestra en línea es una versión editada de la realidad. Cómo les acompañamos: Promoviendo una imagen corporal positiva, hablando sobre la autoaceptación y ayudándoles a desarrollar una visión crítica sobre lo que ven en redes sociales. 2. Búsqueda de Autonomía La adolescencia es un momento en que los jóvenes comienzan a separarse de sus padres y buscan nuevas relaciones fuera del hogar. Este proceso, aunque necesario para su desarrollo, puede ser desafiante para ambos lados. Cómo les acompañamos: Fomentando la independencia con límites claros, gestionando nuestra propia ansiedad, y apoyando la creación de relaciones sociales saludables, todo mientras seguimos siendo un punto de referencia y seguridad. 3. Construcción de la Identidad Los adolescentes pasan por una exploración profunda de su identidad, en un mundo donde existen muchas más etiquetas y percepciones que antes. Para ellos, etiquetarse les ofrece una sensación de seguridad en un entorno complejo. Cómo les acompañamos: Adoptando una postura curiosa y respetuosa, evitando juzgar y permitiendo que exploren su identidad en un entorno seguro, mientras los guiamos con empatía. 4. Despertar de la Sexualidad El despertar de la sexualidad puede generar confusión e incertidumbre en los adolescentes. Hoy en día, el acceso precoz a la pornografía a través de los smartphones es una realidad que no podemos ignorar. Cómo les acompañamos: Manteniendo un diálogo abierto y respetuoso sobre la sexualidad, educando sobre la sexualidad saludable y abordando el tema de la pornografía con honestidad y sin juicio. 5. Narcisismo Durante la adolescencia, es normal que los jóvenes muestren cierto grado de narcisismo, similar al que experimentan a los tres años. Este narcisismo no debe ser corregido de inmediato, sino guiado a través del diálogo y el fomento de la empatía. Cómo les acompañamos: Aprovechando esta etapa para fortalecer el vínculo a través de debates y conversaciones, mientras fomentamos la empatía y el respeto hacia los demás. 6. Duelo por la Pérdida de la Infancia Durante la infancia, los padres son los héroes y referentes, pero en la adolescencia, los jóvenes comienzan a vernos de manera más crítica. Este proceso, aunque doloroso, es necesario para su desarrollo hacia la adultez. Cómo les acompañamos: Validando sus sentimientos y comprendiendo que las confrontaciones y negociaciones son parte normal de su desarrollo. Seremos esa «pared blandita pero firme» que ellos necesitan para diferenciarse y crecer. 7. Necesidad de Pertenencia Los adolescentes buscan pertenecer a un grupo y encontrar su lugar en la sociedad, lo que puede llevarlos a cambiar su forma de vestir, sus intereses y sus amistades. Cómo les acompañamos: Apoyando sus relaciones, guiándolos hacia grupos que refuercen valores positivos, y aceptando que sus intereses y círculos sociales pueden cambiar a medida que evolucionan. 8. Cambios Cognitivos Los adolescentes experimentan cambios cognitivos significativos, desarrollando una mayor capacidad para el pensamiento crítico y reflexivo. Cómo les acompañamos: Fomentando el pensamiento crítico, proporcionando un espacio seguro para el debate, y disfrutando de las conversaciones que pueden surgir en esta etapa, alimentando su curiosidad y su deseo de aprender. Conclusiones Entender estos cambios psicológicos y acompañar a nuestros hijos en su tránsito hacia la adultez no es tarea fácil, pero es fundamental para su desarrollo. Aunque algunas de estas fases nos resulten desafiantes, debemos recordar que son pasajeras y forman parte del proceso natural de crecimiento. En un mundo donde el acceso a la información y las relaciones sociales es más amplio que nunca, nuestra tarea es estar informados, guiar con empatía y mantener un diálogo abierto. Las conversaciones incómodas son necesarias, y aceptar los desafíos de la adolescencia con comprensión y apoyo es la mejor manera de prepararlos para la vida adulta. Si quieres saber más sobre psiquiatría de la infancia y la adolescencia, puedes seguirme en mi perfil de instagram. https://www.instagram.com/nuria.nunez_psiquiatra?igsh=MWh3dWJnMGhuNWh6cQ== Y si quieres saber más sobre estilos parentalidad y crianza, tienes este otro artículo de mi blog aquí!

Qué ve una psiquiatra infantil en la película «Inside Out 2»

ALEGRÍA Y TRISTEZA VISITAN LOS SISTEMAS DE CREENCIAS

La película «Inside Out 2» es una obra maestra que no solo entretiene, sino que ofrece una profunda metáfora sobre el desarrollo emocional y psicológico en la adolescencia. Desde la perspectiva de una psiquiatra infantil, esta película proporciona valiosas lecciones sobre el apego seguro, el desarrollo de creencias, la configuración de la personalidad y la importancia de reconocer nuestras partes internas. El Apego Seguro y el Desarrollo de Creencias En la primera película, «Inside Out», conocimos a las cinco emociones principales: Alegría, Asco, Miedo, Ira y Tristeza. Cada una de estas emociones tiene un rol crucial en la vida de Riley, la protagonista, ayudándola a navegar por los desafíos cotidianos. Al final de esta película, Riley es una niña feliz, con un apego seguro, gracias a la presencia consistente y amorosa de sus padres. En «Inside Out 2», la historia avanza con Riley entrando en la adolescencia. Las emociones de Riley siguen desempeñando papeles cruciales, pero ahora se enfrentan a desafíos más complejos. Las nuevas experiencias y relaciones de Riley empiezan a formar creencias más profundas sobre sí misma y el mundo que la rodea. Estas creencias fundamentales, como «Soy capaz» y «Soy una buena persona», son esenciales para su desarrollo emocional. La Coordinación de Emociones en la Adolescencia Una escena significativa en «Inside Out 2» muestra a Riley en un partido de hockey. Aquí, vemos cómo sus emociones trabajan juntas: la alegría la motiva, el asco le recuerda ponerse el protector bucal, el miedo la protege de caídas, la ira le da energía para jugar agresivamente, y la tristeza le avisa cuando comete errores. Esta coordinación muestra cómo las emociones pueden funcionar en armonía para ayudar a Riley a enfrentar situaciones desafiantes. Aparición de Nuevas Emociones y Cambios en el Cerebro A medida que Riley crece, su cerebro también evoluciona. La película introduce nuevas islas y funciones cerebrales, simbolizando los cambios en sus creencias y su autoimagen. Sin embargo, esta armonía se ve perturbada con la llegada de nuevas emociones: Ansiedad, Aburrimiento, Vergüenza y Envidia. Estas emociones se irrumpen en el panel de control de Riley, tratando de reconfigurar su personalidad desde cero. Riley comienza a experimentar la presión de ser aceptada por sus amigas y de destacarse en el hockey, lo que lleva a la ansiedad a tomar el control. Esta emoción negativa instala creencias como «Solo seré aceptada si soy la mejor en hockey» y «Solo tendré amigas si soy guay». Estas nuevas creencias afectan negativamente su autoestima y su bienestar emocional. Luchando con la Ansiedad y Aprendiendo a Aceptar Nuevas Emociones La película muestra cómo las emociones nucleares de Riley intentan recuperar el control mientras la ansiedad causa estragos. En una escena de Imaginalandia, vemos una sala de dibujantes que proyectan escenarios catastróficos, todos dirigidos por la ansiedad. Esta representación es una metáfora de cómo nuestra mente puede imaginar miles de escenarios, la mayoría de los cuales nunca ocurrirán, especialmente cuando estamos ansiosos. Alegría, en su intento por ayudar, aprende una lección crucial: no se pueden controlar todas las situaciones y que todas las emociones, incluso las desagradables, son necesarias. Tapar pensamientos o emociones incómodas no es una buena estrategia a largo plazo. Reconociendo la Complejidad de la Personalidad con IFS La película también refleja conceptos de la Terapia de Sistemas Internos (IFS). Según la IFS, todos tenemos diferentes partes internas que interactúan entre sí. Riley aprende que puede ser una buena persona, pero también competitiva, egoísta y autoexigente. Aceptar todas estas partes la hace más resiliente. La Necesidad de Nuevas Emociones La conclusión de «Inside Out 2» es que necesitamos estas nuevas emociones para sobrevivir y adaptarnos a nuevas situaciones. Aceptar y reconocer todas nuestras emociones es clave para una personalidad equilibrada. Así como Riley, todos necesitamos integrar nuestras emociones y creencias para enfrentarnos a los desafíos de la vida de manera saludable y efectiva. Conclusión «Inside Out 2» es más que una película para niños; es una guía visual para entender el complejo mundo emocional de los adolescentes. A través de las experiencias de Riley, podemos ver la importancia de un apego seguro, el desarrollo de creencias saludables y la aceptación de todas nuestras partes internas. Esta película es una herramienta invaluable para padres, educadores y profesionales de la salud mental que buscan comprender mejor las emociones y el desarrollo psicológico de los jóvenes.

Estrategias Efectivas para Ayudar a Alumnos con TDA en el Aula

Profesora revisa deberes de una alumna con TDA

En el ámbito de la educación, es crucial comprender y aplicar estrategias que faciliten el aprendizaje y la integración de todos los estudiantes, especialmente aquellos con Trastorno por Déficit de Atención (TDA). Los niños con TDA suelen enfrentar desafíos únicos en el aula, y es responsabilidad de los educadores y profesionales de la salud mental proporcionar las herramientas y técnicas necesarias para ayudarlos a tener éxito. En este artículo, comparto algunas estrategias prácticas que pueden ser implementadas para apoyar a estos alumnos, con el objetivo de mejorar su concentración, motivación y autoestima. ¿Qué es el TDA? El TDA  es un trastorno neurobiológico que afecta la capacidad de un niño para mantener la atención, controlar impulsos y regular su comportamiento. Es importante recordar que los comportamientos asociados con el TDA no son intencionados; los niños con este trastorno a menudo se esfuerzan mucho más que sus compañeros para cumplir con las expectativas académicas y sociales. Por esta razón, es esencial crear un ambiente inclusivo y comprensivo en el aula. Estrategias para Facilitar su Aprendizaje Utilizar Elementos Visuales en el Aula Los elementos visuales pueden ser una herramienta poderosa para ayudar a los alumnos con TDA a mantenerse organizados y enfocados. Carteles con instrucciones claras, recordatorios visuales y diagramas pueden servir como guías constantes. Estos recursos no solo facilitan la comprensión de las tareas, sino que también ayudan a los estudiantes a recordar las expectativas y los pasos a seguir. Proponer Actividades que Impliquen Movimiento Los niños con TDA a menudo tienen una gran necesidad de movimiento. Proponer actividades que impliquen moverse por el aula, como repartir folios o llevar mensajes a otros profesores, puede ayudar a canalizar su energía de manera productiva. Estas actividades también pueden romper la monotonía de estar sentados y proporcionar un descanso mental necesario. Estar Pendientes de su Atención Es fundamental ubicar a los alumnos con TDA en las primeras filas del aula para reducir distracciones. Además, los profesores deben hacer un esfuerzo consciente para mantener su atención a través de preguntas directas y contacto visual frecuente. Mantener una interacción constante puede ayudar a los estudiantes a sentirse involucrados y apoyados. Revisar las Agendas Regularmente Los niños con TDA pueden tener dificultades para recordar tareas y fechas importantes. Revisar sus agendas diariamente puede asegurarse de que llevan apuntadas todas las asignaciones y exámenes. Este hábito no solo ayuda a mantener a los alumnos organizados, sino que también les enseña habilidades de planificación y gestión del tiempo. Supervisar de Cerca Durante los Exámenes Durante los exámenes, es crucial que los profesores supervisen de cerca a los alumnos con TDA para asegurarse de que hayan comprendido y respondido a todas las preguntas. La supervisión adicional puede reducir la ansiedad y aumentar la confianza de los estudiantes, asegurando que demuestren su verdadero potencial académico. Muchos profesores ya aplican estas estrategias de forma autónoma, reconociendo la importancia de adaptar sus métodos de enseñanza para apoyar a todos los alumnos. Sin embargo, otros pueden enfrentar dificultades para aceptar o implementar estos cambios, ya sea por falta de conocimiento o por resistencia al cambio. Es esencial proporcionar a los educadores las herramientas y el apoyo necesarios para que puedan ayudar eficazmente a los alumnos con TDA. Estas estrategias no solo facilitan la integración de los niños con TDA en el aula, sino que también contribuyen a mantener su motivación por el estudio y a preservar su autoestima. Un ambiente inclusivo y comprensivo puede marcar una gran diferencia en la vida de estos estudiantes, ayudándolos a alcanzar su máximo potencial. ¡Cuéntame! Invitamos a todos los profesores y educadores a compartir sus experiencias y estrategias en los comentarios. ¿Qué métodos han encontrado útiles en sus aulas? ¿Cómo han adaptado sus enseñanzas para apoyar a los alumnos con TDA? Juntos, podemos crear una comunidad de aprendizaje y apoyo, donde cada estudiante tenga la oportunidad de brillar. Conclusión Implementar estrategias efectivas para ayudar a los alumnos con TDA en el aula es una responsabilidad compartida por todos los profesionales de la educación y la salud mental. Al comprender y aplicar estos métodos, podemos crear un entorno educativo inclusivo que fomente el éxito académico y el bienestar emocional de todos los estudiantes. Comparte tus experiencias y contribuye a esta misión de apoyo y comprensión.

¿Por qué la familia no es un sistema democrático?

En el post anterior hablábamos de que una familia tiene que adaptarse para poder hacer frente a las crisis y poder así traspasar a la siguiente etapa. Tras ese periodo de crisis, la familia se reconfigura para lograr un nuevo equilibro que le permite afrontar los nuevos retos de la siguiente etapa. Pero, hay cierta estructura, unos andamios que deben permanecer fijos, y estos son los SUBSISTEMAS FAMILIARES. ¿Y estos cuáles son?   El sistema conyugal es el que forma la pareja desde antes de ser padres. Está basado en la complementariedad y la acomodación de la pareja, cada uno cede parte de su individualidad para lograr un sentido de pertenencia al subsistema. Este sistema debe ser una fuente de apoyo y consuelo frente al estrés externo o de los propios hijos una vez llegan. El sistema parental se crea en el momento que nace el primer hijo, y es una evolución del sistema conyugal, donde se deben combinar las nuevas tareas de crianza sin renunciar al apoyo entre ellos. Este subsistema debe adaptarse a los nuevos retos y crisis que debe transitar la familia, pero sin romperse ( aunque haya un divorcio) y manteniendo su posición jerárquica superior. El subsistema fraternal es el primer laboratorio de socialización de los niños. De sus hermanos aprenden a convivir, a negociar, a cooperar, a compartir, a aliarse, a reconciliarse… Todo esto será significativo en cómo se relacionan con sus iguales fuera del ámbito familiar. Cada subsistema es independiente, y los miembros no deben ocupar el lugar de los padres y viceversa. Para ello en cada familia se crean reglas y se dibujan unos límites que deben ser claros pero no excesivamente rígidos. LA JERARQUÍA ES FUNDAMENTAL Hay personas a las que esta palabra le da urticaria. Pero es que la jerarquía es fundamental para que el sistema familiar funcione. En el momento en el que el padre adopta un rol de hijo, o un hijo el rol de padre, empiezan a aparecer problemas. Un hijo de 10 años no puede decidir si va al colegio, o si se tiene que duchar, o a dónde se van de vacaciones, o si se compran verduras o galletas. Esto es una decisión de los padres, y si le damos a los hijos potestad de tomar estas decisiones, les estamos dando una responsabilidad para la que no están preparados. No debemos confundir jerarquía con autoritarismo, ya que la jerarquía permite el diálogo y la negociación, pero la decisión final siempre será de los padres. Tampoco está reñido con fomentar su autonomía y su capacidad de decisión, pero cuanto más pequeños sean, más deberemos nosotros acotar las decisiones y respuestas posibles. Cuando son niños pequeños ¿quieres galletas de dinosaurio o de tostarrica? ¿Hoy quieres brócoli o berenjenas? ¿Vamos hoy a la playa o la piscina? Cuando son adolescentes: Toca organizar el viaje del verano. El año pasado tocó playa. ¿Dónde os apetece este año? Genial, papá y yo lo hablamos y ya os contaremos la decisión. El año que viene pasas a bachillerato, tenemos que decidir si sigues en el cole o pasas al instituto. ¿Tú que prefieres? Las opciones más cerradas o abiertas irán en función de la edad y madurez de los hijos. Pero recordemos, la decisión final será de los padres, a no ser que consideremos que deben tomarla ellos por algún motivo concreto. A veces les tocará a ellos tomar la decisión y esto será más frecuente cuanto más mayores se hacen: ¿ciencias o letras? ¿módulo o bachillerato? ¿estudiar en casa o fuera?   Si le damos a los hijos la capacidad de tomar decisiones para las que no están preparados pueden pasar 2 cosas: Que se convierta en un hijo tirano, donde considere que su opinión y decisiones están por encima de los padres. Que sea un hijo PARENTALIZADO, que sea él o ella quien cuide de sus padres. Lo que suele pasar en familias donde los padres son inmaduros o están enfermos. Y en ambas opciones no les estamos permitiendo desarrollarse en su rol como hijo. ¿Te habías planteado alguna vez la función de esta jerarquización familiar? Charlemos en el post de instagram!  

¿Qué es una familia «normal»?

¿Cuáles son las etapas del ciclo vital familiar? Formación de la pareja: Cuando los futuros padres se conocen y comienzan su noviazgo. Nacimiento del primer hijo: Ya no son sólo dos, sino que aparece una nueva criatura a tambalear todo el sistema. El bebé requiere de cuidados constantes, los padres están cansados, duermen menos y se dedica menos tiempo a la pareja para centrar toda la atención en el nuevo miembro. Llegada de hermanos y crecimiento del mayor. Hay que incluir a los nuevos miembros en el sistema, nuevas normas de convivencia, adaptación a la nueva autonomía de los hijos mayores. La temida adolescencia: Hasta ahora los padres eran los héroes y referencia de los hijos, pero desde la adolescencia, empiezan un proceso de diferenciación donde tienen que demostrar que son individuos con así propia identidad. Esto se consigue a través de confrontaciones, búsqueda de saltarse los límites familiares y discusiones, que son perfectamente normales. Los hijos son adultos y abandonan el hogar. Los padres ya no tienen ese punto de unión que era la crianza y tienen que volver a encontrarse como pareja. Jubilación y llegada de los nietos.     Decía Salvador Minuchin en 1977: “La familia normal no puede ser distinguida de la anormal por la ausencia de problemas” Pero la tendencia del sistema realmente es al EQUILIBRIO, también conocido como homeostasis, por lo tanto, para poder transitar de una etapa a otra, el sistema pasara por momentos de crisis para luego encontrar un equilibrio transformado en un sistema diferente. Con mismos miembros pero con diferentes pautas de funcionamiento. Como veis, la familia es un sistema vivo, que para que funcione debe ir evolucionando y adaptándose a nuevas situaciones. Si estas crisis se resuelven con éxito y todos los miembros se consiguen adaptar, la familia seguirá funcionando adecuadamente. Si nos atascamos en alguna de estas etapas o los miembros no son capaces de adaptarse, aparecerán problemas. Un ejemplo de crisis es el paso de niñez a adolescencia. Crisis resuelta: Los padres entienden que deben adaptarse a las discusiones con los hijos y que éstas hacen que poco a poco vayan consiguiendo más autonomía y se vayan diferenciando. Una vez entendido esto, empezarán un nuevo equilibrio con la etapa de hijos adolescentes. Crisis no resuelta: Si esos padres siguen tratando a los hijos como si tuvieran 8 años, las discusiones serán intolerables y los hijos tendrán problemas de conducta graves o por el contrario, serán los hijos los que cedan y tendrán conductas infantilizadas y no acordes a su grupo de edad. El equilibrio con hijos inadaptados o con broncas continuas, lo que es disfuncional. ¿Os ha gustado este post? ¡Seguiremos hablando de terapia familiar! *Ojo, que este esquema es de 1977, actualmente existen muchos tipos de familia y puede que no se pase por todas las fases aquí descritas, pero nos ayuda a comprender los retos por los que debe pasar una familia a medida que pasan los años.        

La clave para ayudar en la regulación emocional de nuestros hijos: LA VENTANA DE TOLERANCIA

¿Sabes qué es la ventana de tolerancia y cómo entenderla nos ayuda a empatizar con nuestro hijos? LA VENTANA DE TOLERANCIA  ES LA CLAVE PARA ENTENDER LA REGULACIÓN EMOCIONAL Cuando abro una cajita de preguntas es súper frecuente que me encuentre varias relacionadas con la regulación emocional, cómo hacer que nuestro hijo nos entienda en plena rabieta, o cuando el adolescente está subiéndose por las paredes y no nos escucha. Como siempre, antes de daros la solución, vamos a explicar las bases de por qué pasa esto y una vez lo entendamos seguro que podemos ser más empáticos con nuestros hijos y mantener así la armonía familiar. Para entender las relación entre emociones y razonamiento, hay que conocer que de estos en el cerebro se encargan áreas diferentes ( esto no es tan simple, pero nos ayuda a comprender la parte fundamental) EMOCIONES: AMÍGDALA RAZÓN: CORTEZA PREFRONTAL Cuando la emoción es muy fuerte, se produce lo que llamamos un “secuestro amigdalar”, es decir, la amigdala toma el control y no permite a la corteza prefrontal actuar y tomar decisiones desde la razón. Bien, una vez explicado esto, vamos a otro concepto, que acuñó el psiquiatra Daniel Siegel y que representa de forma muy gráfica ese equilibrio entre amígdala y córtex prefrontal en nuestro funcionamiento en el día a día.   En nuestro día a día, los adultos funcionamos dentro de una ventana de tolerancia X, cada uno la suya. Yo dentro de mi ventana de tolerancia puedo acudir a trabajar y pasar consulta aunque esté preocupada porque la niña tiene tos, o habiendo dormido poco, o pendiente de que tengo que contestar 27 e-mails o habiendo tenido un susto conduciendo la moto. Pero, si llevo una temporada horrible sin dormir, estoY esperando el resultado de una analítica que me tiene mosqueada, la chica que me ayuda en casa no ha podido venir y encima se me ha roto la lavadora… es posible que esté irritable, ansiosa, obsesiva, que salte por cualquier cosa, y que empiece a tomar malas decisiones fruto de la emoción, ya que mi amígdala toma el control y no deja a mi corteza prefrontal trabajar. Esto es el fruto de estar por encima de mi ventana de tolerancia, es decir, HIPERACTIVADA También puede pasar lo contrario, que reciba una mala noticia inesperada, o un susto enorme por un accidente de tráfico… y me bloquee, en una respuesta primitiva por el miedo. En ese caso saldré de mi ventana de tolerancia HIPOACTIVÁNDOME, quedándome inmóvil, sin energía, sin poder comprender nada de lo que me dicen o lo que esté leyendo o estudiando… ¿Por qué os cuento todo este contexto? Siegel llamó ventana de tolerancia a la «zona de excitación óptima donde las personas somos hábiles en el manejo de emociones, incluso cuando estamos tristes y enfadados” Es decir, para poder funcionar en un equilibro entre emociones y razón o entre amígdala y córtex prefrontal, debemos estar dentro de nuestra ventana de tolerancia. En los niños, esa ventana es muy estrecha y enseguida pasan a un estado de hiperactivación que les hace inmune a nuestro razonamiento o a nuestra indicaciones. Si los padres no somos capaces de identificar ese estado, nos enfadaremos y entraremos en una espiral de violencia que sólo hará que la dinámica familiar empeore. Así que lo primero que debemos hacer es ayudarles a volver a su ventana de tolerancia, a través de la regulación emocional. ¿queréis saber cómo ayudarles a volver a su ventana de tolerancia? Os lo cuento en el próximo post!