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Logo Nuria Núñez. Psiquiatra

Qué ve una psiquiatra infantil en la película «Inside Out 2»

ALEGRÍA Y TRISTEZA VISITAN LOS SISTEMAS DE CREENCIAS

La película «Inside Out 2» es una obra maestra que no solo entretiene, sino que ofrece una profunda metáfora sobre el desarrollo emocional y psicológico en la adolescencia. Desde la perspectiva de una psiquiatra infantil, esta película proporciona valiosas lecciones sobre el apego seguro, el desarrollo de creencias, la configuración de la personalidad y la importancia de reconocer nuestras partes internas. El Apego Seguro y el Desarrollo de Creencias En la primera película, «Inside Out», conocimos a las cinco emociones principales: Alegría, Asco, Miedo, Ira y Tristeza. Cada una de estas emociones tiene un rol crucial en la vida de Riley, la protagonista, ayudándola a navegar por los desafíos cotidianos. Al final de esta película, Riley es una niña feliz, con un apego seguro, gracias a la presencia consistente y amorosa de sus padres. En «Inside Out 2», la historia avanza con Riley entrando en la adolescencia. Las emociones de Riley siguen desempeñando papeles cruciales, pero ahora se enfrentan a desafíos más complejos. Las nuevas experiencias y relaciones de Riley empiezan a formar creencias más profundas sobre sí misma y el mundo que la rodea. Estas creencias fundamentales, como «Soy capaz» y «Soy una buena persona», son esenciales para su desarrollo emocional. La Coordinación de Emociones en la Adolescencia Una escena significativa en «Inside Out 2» muestra a Riley en un partido de hockey. Aquí, vemos cómo sus emociones trabajan juntas: la alegría la motiva, el asco le recuerda ponerse el protector bucal, el miedo la protege de caídas, la ira le da energía para jugar agresivamente, y la tristeza le avisa cuando comete errores. Esta coordinación muestra cómo las emociones pueden funcionar en armonía para ayudar a Riley a enfrentar situaciones desafiantes. Aparición de Nuevas Emociones y Cambios en el Cerebro A medida que Riley crece, su cerebro también evoluciona. La película introduce nuevas islas y funciones cerebrales, simbolizando los cambios en sus creencias y su autoimagen. Sin embargo, esta armonía se ve perturbada con la llegada de nuevas emociones: Ansiedad, Aburrimiento, Vergüenza y Envidia. Estas emociones se irrumpen en el panel de control de Riley, tratando de reconfigurar su personalidad desde cero. Riley comienza a experimentar la presión de ser aceptada por sus amigas y de destacarse en el hockey, lo que lleva a la ansiedad a tomar el control. Esta emoción negativa instala creencias como «Solo seré aceptada si soy la mejor en hockey» y «Solo tendré amigas si soy guay». Estas nuevas creencias afectan negativamente su autoestima y su bienestar emocional. Luchando con la Ansiedad y Aprendiendo a Aceptar Nuevas Emociones La película muestra cómo las emociones nucleares de Riley intentan recuperar el control mientras la ansiedad causa estragos. En una escena de Imaginalandia, vemos una sala de dibujantes que proyectan escenarios catastróficos, todos dirigidos por la ansiedad. Esta representación es una metáfora de cómo nuestra mente puede imaginar miles de escenarios, la mayoría de los cuales nunca ocurrirán, especialmente cuando estamos ansiosos. Alegría, en su intento por ayudar, aprende una lección crucial: no se pueden controlar todas las situaciones y que todas las emociones, incluso las desagradables, son necesarias. Tapar pensamientos o emociones incómodas no es una buena estrategia a largo plazo. Reconociendo la Complejidad de la Personalidad con IFS La película también refleja conceptos de la Terapia de Sistemas Internos (IFS). Según la IFS, todos tenemos diferentes partes internas que interactúan entre sí. Riley aprende que puede ser una buena persona, pero también competitiva, egoísta y autoexigente. Aceptar todas estas partes la hace más resiliente. La Necesidad de Nuevas Emociones La conclusión de «Inside Out 2» es que necesitamos estas nuevas emociones para sobrevivir y adaptarnos a nuevas situaciones. Aceptar y reconocer todas nuestras emociones es clave para una personalidad equilibrada. Así como Riley, todos necesitamos integrar nuestras emociones y creencias para enfrentarnos a los desafíos de la vida de manera saludable y efectiva. Conclusión «Inside Out 2» es más que una película para niños; es una guía visual para entender el complejo mundo emocional de los adolescentes. A través de las experiencias de Riley, podemos ver la importancia de un apego seguro, el desarrollo de creencias saludables y la aceptación de todas nuestras partes internas. Esta película es una herramienta invaluable para padres, educadores y profesionales de la salud mental que buscan comprender mejor las emociones y el desarrollo psicológico de los jóvenes.

Estrategias Efectivas para Ayudar a Alumnos con TDA en el Aula

Profesora revisa deberes de una alumna con TDA

En el ámbito de la educación, es crucial comprender y aplicar estrategias que faciliten el aprendizaje y la integración de todos los estudiantes, especialmente aquellos con Trastorno por Déficit de Atención (TDA). Los niños con TDA suelen enfrentar desafíos únicos en el aula, y es responsabilidad de los educadores y profesionales de la salud mental proporcionar las herramientas y técnicas necesarias para ayudarlos a tener éxito. En este artículo, comparto algunas estrategias prácticas que pueden ser implementadas para apoyar a estos alumnos, con el objetivo de mejorar su concentración, motivación y autoestima. ¿Qué es el TDA? El TDA  es un trastorno neurobiológico que afecta la capacidad de un niño para mantener la atención, controlar impulsos y regular su comportamiento. Es importante recordar que los comportamientos asociados con el TDA no son intencionados; los niños con este trastorno a menudo se esfuerzan mucho más que sus compañeros para cumplir con las expectativas académicas y sociales. Por esta razón, es esencial crear un ambiente inclusivo y comprensivo en el aula. Estrategias para Facilitar su Aprendizaje Utilizar Elementos Visuales en el Aula Los elementos visuales pueden ser una herramienta poderosa para ayudar a los alumnos con TDA a mantenerse organizados y enfocados. Carteles con instrucciones claras, recordatorios visuales y diagramas pueden servir como guías constantes. Estos recursos no solo facilitan la comprensión de las tareas, sino que también ayudan a los estudiantes a recordar las expectativas y los pasos a seguir. Proponer Actividades que Impliquen Movimiento Los niños con TDA a menudo tienen una gran necesidad de movimiento. Proponer actividades que impliquen moverse por el aula, como repartir folios o llevar mensajes a otros profesores, puede ayudar a canalizar su energía de manera productiva. Estas actividades también pueden romper la monotonía de estar sentados y proporcionar un descanso mental necesario. Estar Pendientes de su Atención Es fundamental ubicar a los alumnos con TDA en las primeras filas del aula para reducir distracciones. Además, los profesores deben hacer un esfuerzo consciente para mantener su atención a través de preguntas directas y contacto visual frecuente. Mantener una interacción constante puede ayudar a los estudiantes a sentirse involucrados y apoyados. Revisar las Agendas Regularmente Los niños con TDA pueden tener dificultades para recordar tareas y fechas importantes. Revisar sus agendas diariamente puede asegurarse de que llevan apuntadas todas las asignaciones y exámenes. Este hábito no solo ayuda a mantener a los alumnos organizados, sino que también les enseña habilidades de planificación y gestión del tiempo. Supervisar de Cerca Durante los Exámenes Durante los exámenes, es crucial que los profesores supervisen de cerca a los alumnos con TDA para asegurarse de que hayan comprendido y respondido a todas las preguntas. La supervisión adicional puede reducir la ansiedad y aumentar la confianza de los estudiantes, asegurando que demuestren su verdadero potencial académico. Muchos profesores ya aplican estas estrategias de forma autónoma, reconociendo la importancia de adaptar sus métodos de enseñanza para apoyar a todos los alumnos. Sin embargo, otros pueden enfrentar dificultades para aceptar o implementar estos cambios, ya sea por falta de conocimiento o por resistencia al cambio. Es esencial proporcionar a los educadores las herramientas y el apoyo necesarios para que puedan ayudar eficazmente a los alumnos con TDA. Estas estrategias no solo facilitan la integración de los niños con TDA en el aula, sino que también contribuyen a mantener su motivación por el estudio y a preservar su autoestima. Un ambiente inclusivo y comprensivo puede marcar una gran diferencia en la vida de estos estudiantes, ayudándolos a alcanzar su máximo potencial. ¡Cuéntame! Invitamos a todos los profesores y educadores a compartir sus experiencias y estrategias en los comentarios. ¿Qué métodos han encontrado útiles en sus aulas? ¿Cómo han adaptado sus enseñanzas para apoyar a los alumnos con TDA? Juntos, podemos crear una comunidad de aprendizaje y apoyo, donde cada estudiante tenga la oportunidad de brillar. Conclusión Implementar estrategias efectivas para ayudar a los alumnos con TDA en el aula es una responsabilidad compartida por todos los profesionales de la educación y la salud mental. Al comprender y aplicar estos métodos, podemos crear un entorno educativo inclusivo que fomente el éxito académico y el bienestar emocional de todos los estudiantes. Comparte tus experiencias y contribuye a esta misión de apoyo y comprensión.

¿Por qué la familia no es un sistema democrático?

En el post anterior hablábamos de que una familia tiene que adaptarse para poder hacer frente a las crisis y poder así traspasar a la siguiente etapa. Tras ese periodo de crisis, la familia se reconfigura para lograr un nuevo equilibro que le permite afrontar los nuevos retos de la siguiente etapa. Pero, hay cierta estructura, unos andamios que deben permanecer fijos, y estos son los SUBSISTEMAS FAMILIARES. ¿Y estos cuáles son?   El sistema conyugal es el que forma la pareja desde antes de ser padres. Está basado en la complementariedad y la acomodación de la pareja, cada uno cede parte de su individualidad para lograr un sentido de pertenencia al subsistema. Este sistema debe ser una fuente de apoyo y consuelo frente al estrés externo o de los propios hijos una vez llegan. El sistema parental se crea en el momento que nace el primer hijo, y es una evolución del sistema conyugal, donde se deben combinar las nuevas tareas de crianza sin renunciar al apoyo entre ellos. Este subsistema debe adaptarse a los nuevos retos y crisis que debe transitar la familia, pero sin romperse ( aunque haya un divorcio) y manteniendo su posición jerárquica superior. El subsistema fraternal es el primer laboratorio de socialización de los niños. De sus hermanos aprenden a convivir, a negociar, a cooperar, a compartir, a aliarse, a reconciliarse… Todo esto será significativo en cómo se relacionan con sus iguales fuera del ámbito familiar. Cada subsistema es independiente, y los miembros no deben ocupar el lugar de los padres y viceversa. Para ello en cada familia se crean reglas y se dibujan unos límites que deben ser claros pero no excesivamente rígidos. LA JERARQUÍA ES FUNDAMENTAL Hay personas a las que esta palabra le da urticaria. Pero es que la jerarquía es fundamental para que el sistema familiar funcione. En el momento en el que el padre adopta un rol de hijo, o un hijo el rol de padre, empiezan a aparecer problemas. Un hijo de 10 años no puede decidir si va al colegio, o si se tiene que duchar, o a dónde se van de vacaciones, o si se compran verduras o galletas. Esto es una decisión de los padres, y si le damos a los hijos potestad de tomar estas decisiones, les estamos dando una responsabilidad para la que no están preparados. No debemos confundir jerarquía con autoritarismo, ya que la jerarquía permite el diálogo y la negociación, pero la decisión final siempre será de los padres. Tampoco está reñido con fomentar su autonomía y su capacidad de decisión, pero cuanto más pequeños sean, más deberemos nosotros acotar las decisiones y respuestas posibles. Cuando son niños pequeños ¿quieres galletas de dinosaurio o de tostarrica? ¿Hoy quieres brócoli o berenjenas? ¿Vamos hoy a la playa o la piscina? Cuando son adolescentes: Toca organizar el viaje del verano. El año pasado tocó playa. ¿Dónde os apetece este año? Genial, papá y yo lo hablamos y ya os contaremos la decisión. El año que viene pasas a bachillerato, tenemos que decidir si sigues en el cole o pasas al instituto. ¿Tú que prefieres? Las opciones más cerradas o abiertas irán en función de la edad y madurez de los hijos. Pero recordemos, la decisión final será de los padres, a no ser que consideremos que deben tomarla ellos por algún motivo concreto. A veces les tocará a ellos tomar la decisión y esto será más frecuente cuanto más mayores se hacen: ¿ciencias o letras? ¿módulo o bachillerato? ¿estudiar en casa o fuera?   Si le damos a los hijos la capacidad de tomar decisiones para las que no están preparados pueden pasar 2 cosas: Que se convierta en un hijo tirano, donde considere que su opinión y decisiones están por encima de los padres. Que sea un hijo PARENTALIZADO, que sea él o ella quien cuide de sus padres. Lo que suele pasar en familias donde los padres son inmaduros o están enfermos. Y en ambas opciones no les estamos permitiendo desarrollarse en su rol como hijo. ¿Te habías planteado alguna vez la función de esta jerarquización familiar? Charlemos en el post de instagram!  

La clave para ayudar en la regulación emocional de nuestros hijos: LA VENTANA DE TOLERANCIA

¿Sabes qué es la ventana de tolerancia y cómo entenderla nos ayuda a empatizar con nuestro hijos? LA VENTANA DE TOLERANCIA  ES LA CLAVE PARA ENTENDER LA REGULACIÓN EMOCIONAL Cuando abro una cajita de preguntas es súper frecuente que me encuentre varias relacionadas con la regulación emocional, cómo hacer que nuestro hijo nos entienda en plena rabieta, o cuando el adolescente está subiéndose por las paredes y no nos escucha. Como siempre, antes de daros la solución, vamos a explicar las bases de por qué pasa esto y una vez lo entendamos seguro que podemos ser más empáticos con nuestros hijos y mantener así la armonía familiar. Para entender las relación entre emociones y razonamiento, hay que conocer que de estos en el cerebro se encargan áreas diferentes ( esto no es tan simple, pero nos ayuda a comprender la parte fundamental) EMOCIONES: AMÍGDALA RAZÓN: CORTEZA PREFRONTAL Cuando la emoción es muy fuerte, se produce lo que llamamos un “secuestro amigdalar”, es decir, la amigdala toma el control y no permite a la corteza prefrontal actuar y tomar decisiones desde la razón. Bien, una vez explicado esto, vamos a otro concepto, que acuñó el psiquiatra Daniel Siegel y que representa de forma muy gráfica ese equilibrio entre amígdala y córtex prefrontal en nuestro funcionamiento en el día a día.   En nuestro día a día, los adultos funcionamos dentro de una ventana de tolerancia X, cada uno la suya. Yo dentro de mi ventana de tolerancia puedo acudir a trabajar y pasar consulta aunque esté preocupada porque la niña tiene tos, o habiendo dormido poco, o pendiente de que tengo que contestar 27 e-mails o habiendo tenido un susto conduciendo la moto. Pero, si llevo una temporada horrible sin dormir, estoY esperando el resultado de una analítica que me tiene mosqueada, la chica que me ayuda en casa no ha podido venir y encima se me ha roto la lavadora… es posible que esté irritable, ansiosa, obsesiva, que salte por cualquier cosa, y que empiece a tomar malas decisiones fruto de la emoción, ya que mi amígdala toma el control y no deja a mi corteza prefrontal trabajar. Esto es el fruto de estar por encima de mi ventana de tolerancia, es decir, HIPERACTIVADA También puede pasar lo contrario, que reciba una mala noticia inesperada, o un susto enorme por un accidente de tráfico… y me bloquee, en una respuesta primitiva por el miedo. En ese caso saldré de mi ventana de tolerancia HIPOACTIVÁNDOME, quedándome inmóvil, sin energía, sin poder comprender nada de lo que me dicen o lo que esté leyendo o estudiando… ¿Por qué os cuento todo este contexto? Siegel llamó ventana de tolerancia a la «zona de excitación óptima donde las personas somos hábiles en el manejo de emociones, incluso cuando estamos tristes y enfadados” Es decir, para poder funcionar en un equilibro entre emociones y razón o entre amígdala y córtex prefrontal, debemos estar dentro de nuestra ventana de tolerancia. En los niños, esa ventana es muy estrecha y enseguida pasan a un estado de hiperactivación que les hace inmune a nuestro razonamiento o a nuestra indicaciones. Si los padres no somos capaces de identificar ese estado, nos enfadaremos y entraremos en una espiral de violencia que sólo hará que la dinámica familiar empeore. Así que lo primero que debemos hacer es ayudarles a volver a su ventana de tolerancia, a través de la regulación emocional. ¿queréis saber cómo ayudarles a volver a su ventana de tolerancia? Os lo cuento en el próximo post!

¡Qué es la neuroplasticidad, cómo afecta a nuestras vidas y cómo podemos mejorarla!

¡Qué es la neuroplasticidad, cómo afecta a nuestras vidas y cómo podemos mejorarla! ¡Últimamente parece que sólo hago post hablando de neuroplasticidad! Y es que es un concepto que me parece apasionante y que si lo entendemos bien, nos ayuda a comprender y enlazar otro montón de conceptos súper importantes en nuestras vidas como: apego seguro, neurodesarrollo, aprendizaje, por qué funcionan los psicofármacos, la psicoterapia e incluso los fundamentos de la neuromodulación. ¡Así que se me ha ocurrido dejar de soltar minipíldoras en instagram y haceros aquí un resumen! ¿Quieres saber qué es, para qué sirve y cómo mejorar la neuroplasticidad? Lo primero que debemos tener claro es que el cerebro es un órgano compuesto mayoritariamente por neuronas, unas células que tienen un cuerpo o SOMA, una cola o AXÓN y unas espinas o DENDRITAS. Estas células llevan impulsos nerviosos a lo largo del organismo. Son las encargadas de formar todo el cableado del ser humano que nos hace capaces desde pensar, ver, oír… hasta mover el dedo gordo del pie o sentir dolor cuando nos golpeamos el codo. Y hablando de cableado… si os pido que penséis en un cable, seguro que me contáis que es un hilo largo de cobre y que está recubierto por un plástico. Sin ese plástico la electricidad no podría ir tan rápido y además nos daría un chispazo en cuanto nos acercáramos. Pues lo mismo pasa con las neuronas, pero ese plástico que rodea al cable, se llama VAINA de MIELINA, una parte básica para que haya una buena conducción nerviosa y una correcta neuroplasticidad. Ahora que ya tenéis unas nociones básicas de neuroanatomía, seguimos por la fisiología ¿Cómo se conectan las neuronas? Las neuronas se conectan entre ellas a través de SINAPSIS que ocurren al final del AXÓN ( El cable largo). En ese espacio SINÁPTICO ocurren maravillas, además de la electricidad, se intercambian neurotransmisores (serotonina, noradrenalina, dopamina…), hay factores de crecimiento, nutrientes, toxinas… (Y es en este espacio donde hacen parte de su efecto los psicofármacos). Todo ello hace que podamos pensar en escribir con el teclado del móvil y lo hagamos en microsegundos, o que caminemos sin caernos, o que aprendamos a hablar un idioma…. ¿veis por donde voy? Cuando nacemos, tenemos un número de neuronas X que viene determinado genéticamente y que funcionan de una manera concreta, esto es lo que define nuestro TEMPERAMENTO y nuestra capacidad de aprendizaje. Peeeero, aquí viene nuestro concepto estrella: ¿Qué es la neuroplasticidad? El cerebro tiene la capacidad para cambiar y adaptarse a lo largo de la vida en respuesta a la experiencia y al entorno. Esta capacidad se conoce como NEUROPLASTICIDAD.   La neuroplasticidad hace que se creen nuevas neuronas, las neuronas creen nuevas conexiones y que estas conexiones puedan recubrirse de mielina. Y todo esta cadena resulta en APRENDIZAJES.   Las neuronas son las células que posibilitan el aprendizaje. ¿Qué podemos aprender? Cuando somos bebés: Aprendemos que si lloramos nos dan de comer, nos consuelan, nos abrazan. Que somos queridos y cuidados. Además aprendemos a gatear, a caminar, a jugar, a hablar… Cuando somos niños: Aprendemos a relacionarnos con otros niños, a leer y escribir, a nadar, a jugar al fútbol, a tocar la guitarra. Cuando somos adolescentes: Aprendemos que somos diferentes a nuestros padres, a movernos en el mundo adulto, a tener un pensamiento crítico… Cuando somos adultos: Podemos aprender idiomas, hacer deporte… Y un claro ejemplo de que existe la neuroplasticidad en adultos, es el de aquellas personas que sufren un ictus y recuperar la movilidad, o los que pierden la sensibilidad en una zona de la piel y con rehabilitación la recuperan… ¡son neuronas regenerándose! ¡Y si hablamos de psiquiatría y psicología, la neuroplasticidad es la clave para que funcionen las psicoterapias, hagan efecto los psicofármacos y podamos utilizar la neuromodulación! ¿Os dais cuenta de lo importante que es este concepto? Sin la neuroplasticidad nos quedaríamos con nuestro paquete básico genético, pero con ella podemos moldear muchísimo lo que queremos ser, y todavía mejor, podemos moldear y ayudar a ser mejores a nuestros hijos.   ¡ENTONCES! ¿Cómo puedo mejorar la neuroplasticidad de mis hijos? Como ya hemos dicho, la traducción de todo esto son los aprendizajes, y para eso tenemos que ENSEÑARLES. 1. CUIDADOS EFICACES: Tanto a nivel físico como emocional. Las primeras experiencias del bebé son sensoriales : abrazos, canciones, miradas, alimento… todo esto proporcionado por las figuras de apego les enseñarán: Que el mundo es un lugar seguro Que son importantes Que son dignos de ser queridos. 2. ESTIMULACIÓN ADECUADA: Tanto intelectual como lúdica. Juego, pintura, lectura, arte, deportes, actividades en la naturaleza… que le enseñaran: Que son CAPACES de aprender cosas nuevas Que pueden disfrutar explorando y aprendiendo Que pueden resolver problemas por sí mismos. 3. RUTINAS Y ESTRUCTURAS: Para que el cerebro del niño pueda aprender tiene que saber predecir lo que va a pasar y que además la respuesta que obtiene y espera sea siempre la misma, es decir, que sea consistente. Y con esto aprenden: Que están en un ambiente seguro y estable Como no se tienen que preocupar por su seguridad, están abiertos a nuevos aprendizajes y viviendas. 4. NUTRICIÓN Y DESCANSO. Una buena alimentación y descanso son esenciales para que todas las conexiones creadas durante el día se consoliden y esos aprendizajes sean permanentes. Espero que con estas nociones hayas podido comprender este concepto que conecta tan bien lo que sucede a nivel celular y anatómico con la importancia de los cuidados básicos de nuestros hijos y con nuestra capacidad de seguir mejorando y aprendiendo como adultos.  

¿Has oído hablar de los TERIA o los ARFID?

-¿Eins? Nuria, ¿eso qué es? -Y los comedores selectivos, ¿ya te suena más? -Ah, eso me quiere sonar un poco más. TERIA es el acrónimo de Trastorno de evitación y restricción de la ingestión de alimentos y ARFID es su traducción al inglés, Avoidant or Restrictive Food Intake Disorder. Seguramente no has oído este nombre porque esta entidad es muy reciente, aparece por primera vez en los manuales de medicina en 2013, concretamente en el DMS 5. – Pero si los comedores selectivos han existido siempre… Así es, pero se agrupaban en otras categorías diagnosticas: se hablaba de anorexia infantil, de trastorno de alimentación no especificado, o muchos ni siquiera se definían pasando por niños muy delicados o que tenían fobias a la comida. Este nuevo nombre define a estos pacientes como los que presentan restricción para la ingesta de los alimentos pero que no está relacionada con un rechazo o distorsión de la imagen corporal. La pérdida de peso o la restricción no es buscada, como en el caso de la anorexia nerviosa, sino que son incapaces de tolerar algunos o muchos alimentos, lo que puede llevar a un problema nutricional grave. ¿Todos los TERIA son iguales? No, podemos dividirlos en 3 tipos diferentes: Miedo a los alimentos por sus características de forma, color, olor o textura. Miedo a atragantarse, asfixiarse, a que le produzca una alergia, a que le produzcan vomito o que les hagan daño al hacer caca. Inapetencia o falta de interés por comer. Como puede ser el caso de niños muy inquietos, o los que están en tratamiento con metilfenidato para el TDAH. Recordemos que, para poder hacer este diagnóstico, tenemos que descartar que la restricción sea buscada intencionadamente para perder peso por rechazo al cuerpo. Que, en ese caso, estaríamos hablando de una anorexia nerviosa. Para diagnosticarlo no tiene que haber una pérdida de peso, de hecho muchos niños tendrán sobrepeso, porque sólo consiguen comer alimentos insanos. Pero muchos de ellos podrán tener alteraciones en las analíticas, como hipercolesterolemia, anemia ferropénica o señales de falta de algunos nutrientes. ¿Qué lo pueden provocar? En el caso del miedo a los alimentos, Puede ser debido a una mala relación con la alimentación desde bebés. Hasta los 24 meses es normal que haya restricciones o rechazo a algunos alimentos, pero a partir de esa edad, lo habitual es que vayan ampliando su abanico y cada vez prueben mayor variedad. A veces estos niños se quedan con un un catálogo muy poco variado de alimentos, que además suelen ser insanos, y los padres por no discutir en todas las comidas, lo mantienen así. En algunos trastornos como el TEA ( trastorno del espectro autista), la alteración de la sensopercepción puede que les haga muy sensibles a ciertas texturas y que éstas le provoquen un extremo rechazo. El miedo a atragantarse, asfixiarse, alergias… Es algo frecuente cuando ha habido alguna situación donde los han pasado mal por estos motivos. “Un día se atragantó con un trozo de pollo, y ahora no consiente tomar sólidos” o no necesariamente que les haya pasado a ellos, “un día su tío se puso muy mal con una alergia al comer marisco y tuvieron que llevarle al hospital, el niño estaba delante y desde entonces no quiere comer, ¿pero qué tontería, no?”. En estos casos es importante tratarlo cuanto antes, porque pueden llegar a desarrollar fobias al tragar sólidos, o incluso a la saliva. Vemos a veces adolescentes que se alimentan sólo de purés y sopas por un tema de fobia a los sólidos de años de duración. También suele pasar en niños muy estreñidos, que tienen miedo a ir al baño. O en niños que han estado ingresados y han debido llevar dietas especiales. O en los que han tenido intolerancias y dolor crónico abdominal. Aunque se haya solucionado la causa y puedan comer bien, le han cogido miedo a los alimentos. En estos niños debemos descartar que de fondo haya un problema de ansiedad, o un trastorno obsesivo compulsivo. En los casos de inapetencia o falta de interés por la alimentación, Debemos explorar bien qué pasa a la hora de las comidas en casa. ¿Cómo se relaciona la familia con la alimentación? ¿ Es un momento de batalla campal con sus padres? ¿Es que está tan entretenido jugando que el comer no le interesa? ¿Y cómo se trata? Pues el tratamiento debe ser multidisciplinar, es decir, que implique a varios profesionales. Habitualmente psicólogo o psiquiatra, pediatra y a veces logopeda y nutricionista. Los niños con TERIA suelen acudir primero a pediatría, donde los padres acuden asustados por la dificultad en la ingesta, por la pérdida de peso o porque no pueden hacer vida social normal (comedor escolar, campamentos, comer con los abuelos, excursiones con el colegio…). El pediatra hará una exploración completa a nivel físico, preguntará por los hábitos alimentarios tanto del paciente como de la familia y solicitará pruebas complementarias si lo considera necesario. Os dará pautas para corregir malos hábitos en las comidas, y consejos para ir abriendo el abanico alimentario. Si el caso es muy grave, hay mucha pérdida de peso, o alteraciones analíticas importantes, se puede llegar a proponer incluso un ingreso hospitalario para iniciar una realimentación y recuperar el índice de masa corporal. Pero si las indicaciones y pautas de pediatría no funcionan, probablemente os derivarán a salud mental, para tratar la causa base que está generando esta dificultad alimentaria. Los psicólogos y psiquiatras trabajaremos en profundidad en el estado mental de los pacientes, exploraremos sus miedos, sus fobias, sus emociones antes, durante y después de las comidas, trabajaremos con las familias las pautas disfuncionales alimentarias e iremos indicando nuevas explosiones alimentarias. Los psiquiatras si detectamos que de fondo hay alguna patología que está generando mucha angustia por la comida, podremos pautar tratamiento farmacológico, que siempre siempre debe ir acompañado del trabajo en psicoterapia con los niños y los padres. En el caso de que el trastorno esté provocado un el tratamiento farmacológico del TDAH (… Seguir leyendo ¿Has oído hablar de los TERIA o los ARFID?

Tratamiento farmacológico del TDAH

Nuria Nuñez. TDAH - tratamientos

¡Yo no quiero medicar a mi hijo a los 8 años! ¡Se va a enganchar! ¡Le va a cambiar la personalidad! ¡Me han dicho que son anfetaminas! ¡Yo quiero que apruebe por su esfuerzo! ¿Te suena? A mi mucho, me las repiten la mayoría de los padres con cara de susto cuando planteo el tratamiento farmacológico en las consultas. Siempre pregunto a los padres que tienen miedo de empezar el tratamiento, si mandarían a sus hijos con miopía con unas gafas sin graduar, o escuchando heavy metal en unos auriculares mientras atienden en clase. El tratamiento lo que hace es graduar esas gafas y bajar el volumen del heavy metal para que puedan atender en clase y a la vida diaria como sus iguales. Vamos a desmontar unos cuantos mitos: NO SON DROGAS, NO ENGANCHA, NO LES HACEN DEPENDIENTES, NO LES CAMBIA LA PERSONALIDAD, NO LES HACE MÁS LISTOS. Los fármacos para el tratamiento del TDAH son medicamentos muy conocidos y seguros. Existen 2 tipos de fármacos: Los fármacos para el tratamiento del TDAH son medicamentos muy conocidos y seguros. Existen 2 tipos de fármacos: Estimulantes: Derivados del metilfenidato. Es una molécula derivada de las anfetaminas, pero NO SON ANFETAMINAS como droga de abuso. Deben tomarse por la mañana, ya que son activadores. Un efecto secundario frecuente es la pérdida de apetito mientras dura el efecto, por lo que recomendamos reforzar las cenas y desayunos, asumiendo que van a tener menos hambre el almuerzos y a la hora de comer. El efecto es inmediato, y desaparece en unas horas, según el fármaco que elijamos. Por ello, los dividimos según la duración del tratamiento. Corta: metilfenidato de acción corta(4h de duración) Media: metilfenidato de acción lenta(8-9h) Larga: lisdesanfetamina(13h) En niños más pequeños y hasta mitad de la ESO, optamos por fármacos de duración media, para que les ayuden a estar atentos en la jornada escolar. En niños mayores o muy hiperactivos y que necesitan estudiar más horas, usamos lisdexanfetamina. No estimulantes: Los usamos cuando no se tolera bien los estimulantes, o a veces se solapan con ellos. Son una buena opción cuando hay otro trastorno asociado además del TDAH, como por ejemplo el trastorno del espectro autista. El efecto dura 24h y tarda semanas en aparecer y deben instaurarse progresivamente. Estos son:  Atomoxetina y Guanfacina. ¿Cuándo se toma? Hay que tomarlo a diario. En el caso de los estimulantes, podemos plantear periodos de descanso en vacaciones, pero tendremos que ver según cada caso. En los no estimulantes, no se recomiendan periodos de descanso ya que la dosis es más difícil de ajustar y regular para llegar a niveles terapéuticos. ¿Es para toda la vida? Pues depende. Ya hemos hablado de que el TDAH es un trastorno de la maduración cerebral, por lo que mejora con los años, pero no desaparece a los 18 años. El tratamiento actúa corrigiendo los síntomas, pero no es curativo ( como casi todo en medicina). Yo siempre explico que va a depender del nivel académico que quieran alcanzar, o de a qué profesión se vayan a dedicar. Por ejemplo: Si van a ser ingenieros informáticos van a estar todo el día programando, probablemente lo necesiten para estudiar en la universidad e incluso en su trabajo, pero si van a hacer una carrera artística o muy práctica, lo podrán dejar cuando acaben sus estudios más teóricos. EN RESUMEN Si vuestro hijo ha sido diagnosticado de TDAH, después del susto inicial y desmontar todos los mitos asociados, quiero transmitiros tranquilidad. Es un trastorno muy estudiado y que tiene un tratamiento seguro y eficaz que va a hacer que vuestro hijo alcance su pleno desarrollo académico y social. Además, no todo va a ser malo, los niños con TDAH son creativos, espontáneos, soñadores y con el tratamiento y acompañamiento adecuados, van a alcanzar todo su potencial académico y social y van a tener una vida completamente normalizada.

Diagnóstico del TDAH

Nuria Nuñez. TDAH - información

TDAH son las siglas de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, un título que describe de forma muy acercada en qué consiste este trastorno. Lo primero que debes saber es que es un trastorno del neurodesarrollo, es decir, una dificultad de maduración que afecta a los neurotransmisores de 2 zonas cerebrales, la corteza prefrontal, y el sistema límbico. No lo provocan las vacunas, ni es consecuencia de ningún medicamento o estilo educacional, es un trastorno que está presente desde el nacimiento y tiene un alto componente genético, de hecho, muchos padres descubren que también tienen TDA a raíz del diagnóstico de sus hijos. Antes de emitir un diagnóstico, tenemos que ver cuándo aparecen los síntomas, o si hay alguna circunstancia familiar o social que esté provocando alteraciones de conducta en el paciente. En caso de que lo hubiera, primero hay que corregirlas y valorar si puede haber de fondo otro tipo de patología, como un trastorno depresivo, un trastorno de ansiedad, o un trastorno del vínculo o problemas de apego. ¿Cuáles son los síntomas? Los síntomas pueden variar muchísimo de un paciente a otro, de ahí la dificultad en el diagnóstico. No se manifiesta igual en niños que en niñas, y hay mucha variedad según si hay o no hiperactividad. Lo académico: Niños distraídos, despistados, se les olvidan los libros, la agenda. No siempre hay repercusión en las notas, ya que si son inteligentes, pueden compensar los conocimientos hasta cursos donde la exigencia es más alta. Lo social: Les cuesta seguir el hilo de conversaciones en grupos grandes. Si tienen hiperactividad, son impulsivos, lo que les hace actuar sin pensar, y muchas veces meterse en líos entre iguales. Los padres suelen decir “está siempre metido en todos los follones”, “siempre está castigado, no paran de llegarme avisos del colegio” lo que puede llegar a otorgarles el papel de NIÑOS MALOS. En casa: Hay que repetirles mucho las indicaciones, necesitan que los padres estén muy pendientes para que hagan los deberes, “estamos 4 horas estudiando para que haga una hoja de problemas”, “no le cunde para todo lo que estudia”. Pueden ser retadores y desafiantes. Tienden a procrastinar para no enfrentar el momento de estudiar. ¿Cómo se diagnostica? A día de hoy, el diagnóstico es clínico, es decir, lo diagnostica un profesional a través de la entrevista clínica. Hablando con el paciente y con la familia  y recabando también información de otros educadores. También podemos apoyarnos en pruebas neuropsicológicos (test), donde se valorará el cociente intelectual, el nivel atencional, y también un reporte de las impresiones de los pacientes, familiares y profesores. ¿Cuando se trata el TDAH? Si detectamos sintomatología, hay que poner un tratamiento, que puede ser psicoterapéutico, farmacológico o ambos solapados Aunque no haya bajo rendimiento escolar, no significa que no necesite tratamiento y podamos ignorar el diagnóstico. Cómo he explicado arriba, a veces los síntomas se manifiestan con problemas de relaciones entre iguales, o por mal comportamiento, o sigue sacando buenas notas a costa de muchísimo esfuerzo y de estar en desventaja con sus compañeros. ¿Cómo lo tratamos? Psicoterapia: técnicas de organización, repasos de su día a día, rutinas, mindfulness, neurofeedback. Tratamiento farmacológico: metilfenidato, atomoxetina o guanfacina son nuestras principales herramientas, ¡pero me estoy extendiendo mucho y sobre esto os contaré largo y tendido en el siguiente post!

¿Qué esperar de la primera consulta de psiquiatría infantil?

Nuria Nuñez. Información primeras consultras

¡Hola a todos! En esta entrada quiero hablaros de qué podéis esperar de la primera consulta cuando venís a un psiquiatra infanto-juvenil. La primera vez la familia viene con miedo, con la cabeza llena de mitos y leyendas sobre lo que hacemos los psiquiatras, y muchas veces después de un periplo de profesionales que o no han podido resolver vuestro problema o que solicitan colaboración de un psiquiatra.  Para mí la primera consulta es súper importante, es donde establecemos el primer contacto y empezamos a generar vínculos tanto con los pacientes como con los padres. La primera impresión cuenta, y mucho.  La clave es que os vayáis a casa más tranquilos, pudiendo confiar en mí, con el problema más o menos enfocado y con un plan de seguimiento para que podamos entre todos resolver lo que está pasando. Inicialmente me gusta ver a los chicos y a los padres ( sí es posible, a los dos). Siempre ofreceré al paciente primero entrar solo, para que pueda explicarme lo que le pasa desde su punto de vista ( es súper enriquecedor para mí entender qué demanda tiene el paciente por muy pequeño que sea) y luego pasaré a los papás. Si el paciente lo prefiere, entraréis todos juntos.  En el rato con los niños o adolescentes, les explicaré quien soy, cómo le puedo ayudar “soy como el pediatra, que vas cuando te duele la tripa, pero aquí vienen los niños que están tristes, nerviosos, o que se enfadan y no puede controlarse…”. Puedo usar varias estrategias para crear vínculo con ellos y además ir detectando el problema. Hablaremos, leeremos cuentos, dibujaremos, jugaremos…  Cuando hable con los padres, os pediré que me contéis vuestra perspectiva y os pediré que resolváis preguntas como: ¿Qué creéis que le pasa? ¿Desde cuándo? ¿A qué lo atribuís? ¿Cómo está en casa?, ¿y con los abuelos?, ¿y en el colegio?, ¿y con los amigos? Os preguntaré por hábitos de sueño, de alimentación… Exploraremos juntos toda la evolución del desarrollo, desde la concepción hasta la actualidad, incidiendo en enfermedades médicas y los hitos del desarrollo. Muchas cosas, ¿verdad? Por eso a veces, en los niños es necesario hacer 2 consultas para completar toda la historia clínica rigurosamente. Una vez tenga todos estos datos, podré plantearos una hipótesis diagnóstica, y un plan de tratamiento y seguimiento. Dentro de plan de tratamiento, es posible que recomiende iniciar un tratamiento farmacológico además del seguimiento psicoterapéutico. Esta parte es la que suele dar más miedo a las familias, pero me aseguraré de explicaros claramente en qué consiste, cómo le puede ayudar y desmontaremos todos vuestros temores para que os vayáis a casa tranquilos y con confianza de que lo estáis haciendo bien y que, si pasa cualquier cosa, podéis contactar conmigo. Si hay otros profesionales implicados, también os pediré formas para ponerme en contacto con ellos e ir todos trabajando en a la misma dirección. Y esto, en resumen, es lo que podéis esperar de una valoración en una primera consulta con un psiquiatra infanto-juvenil.